Las palabras terminadas en -s forman el plural de dos maneras diferentes, dependiendo de la sílaba en que recaiga el acento.

Si la palabra es aguda, es decir, si va acentuada en la última sílaba, añade -es. Así, de obús, tenemos obuses:

[...] mis padres aceptaron casi encantados, porque entonces lo que más nos tiraban eran obuses y como nosotros vivíamos en el último piso, los oíamos silbar por encima del tejado y nos daba mucho miedo [Soy una Pobre Pensionista, acceso: 19-1-2009]

Si el acento recae en cualquier otra sílaba, la forma de plural es la misma que la del singular, por ejemplo, el lunes – los lunes:

Esta mañana me he levantado y era lunes, y ya todos los lunes son malos, pero si encima sales a la calle y llueve, y se te olvida el abono transporte [...] [Principio de Incertidumbre, acceso: 19-1-2009]

Esta regla se aplica también a las palabras que terminan en -x porque lo que cuenta aquí no es la escritura sino la pronunciación, de modo que el plural de fénix es los fénix:

Prepotentes, orgullosos y sibaritas, los Fénix no se distinguen por tener una relación bondadosa con las demás razas de la Bruma [Los Cuentos de la Bruma, acceso: 19-1-2009]

También nos hace dudar a veces el plural de las palabras terminadas en y en .

  1. cornelioallighieri dice:

    Bueno, un honor salir en este blog ¡y no en el lugar de las erratas!

    La verdad, como pasa muchas veces, no recordaba la regla en cuestión, sino que salió por defecto.

  2. Alberto Bustos dice:

    Gracias por proporcionarme el ejemplo y adelante con los Cuentos de la Bruma.

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