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Adónde, a dónde, adonde, a donde
12 de Febrero de 2009
Una duda ortográfica que suele traerles quebraderos de cabeza a mis estudiantes (y a mucha más gente) es la diferencia entre adonde, a donde, adónde y a dónde. Unas veces se escribe junto; otras, separado; a veces, con tilde; otras veces, sin ella. Por suerte, las actuales normas ortográficas han simplificado un poco el uso de estas cuatro formas.
Las formas con tilde tienen valor interrogativo (1), (2) o exclamativo (3), (4). Es igual de correcta la grafía en una palabra (1), (3) o en dos (2), (4):
(1) ¿Adónde va la gente cuando la despiden? [Blog de Pablo Bongiovanni, acceso: 10-2-2009]
(2) ¿A dónde vas sin mí? [Mente adversa, acceso: 10-2-2009]
(3) La verdad es que nunca se ha sabido que los lamentos hayan resuelto algo ni arreglado, por sí mismos, problema alguno: “Qué barbaridad, adónde vamos a parar” [Relatos de Palestina, acceso: 11-2-2009]
(4) ¡A dónde vamos a parar! Me cago en la oveja Dolly [comentario de un lector en El Bufón Digital, acceso: 11-2-2009]
También es obligatoria la tilde cuando aparecen estos adverbios en oraciones subordinadas interrogativas (5), (6) o exclamativas (7), (8):
(5) Dime adónde viajas y te diré de qué cuidarte [La Auténtica Defensa, acceso: 10-2-2009]
(6) Nadie sabe a dónde va la economía mundial [El Comercio (Perú), acceso: 10-2-2009]
(7) ¡Y mira adónde hemos ido a parar nosotros… los triunfadores! [José María Pemán, Obras completas. VI. Miscelánea, Madrid: Escelicer, p. 1454]
(8) ¡No sé a dónde vamos a parar! [¡Sueña, nuestro Planeta Tierra, acceso 11-2-2009]
Las formas sin tilde se utilizan como adverbios relativos. Si alguien no tiene muy clara la diferencia entre este tipo y el anterior, puede reconocerlos si tiene buen oído, puesto que estas formas son átonas, mientras que las anteriores son tónicas. También aquí son igual de correctas la variante en una palabra (9) y en dos (10):
(9) Los clubes y la federación no descartan llevar el autonómico a Braga, adonde acuden a entrenar [Atletismo y algo más, acceso: 10-2-2009]
(10) [...] su excelente buen humor llenaba el lugar a donde llegaba [Huauco, tierra donde me gustaría morir..., acceso: 10 de febrero de 2009]
Las antiguas reglas diferenciaban contextos en que había que escribir junto o separado. Es posible que encuentres todavía algún texto donde se explique así. Hoy ya no es necesario preocuparse de eso, que bastantes problemas tenemos con todo lo demás.
¿’Deprisa’ o ‘de prisa’?
5 de Enero de 2009
Deprisa es uno de esos adverbios que se pueden escribir juntos (1) o separados (2):
(1) Vivimos tan deprisa que confundimos el silencio con la brisa de la ciudad [El Blog de José Manuel Prieto, acceso: 4-1-2009]
(2) Yo voy a alejarme de prisa, y te recomiendo que hagas lo mismo [...] [Cibercuentos.org, acceso: 5-1-2009]
Tan correcta es una forma como la otra. No obstante, la tendencia en estos casos es a utilizar la grafía en una sola palabra. Es la que yo te recomiendo.
‘¿Alrededor’ o ‘al rededor’?
23 de Octubre de 2008
¿Cómo se escribe alrededor?, ¿junto o separado?
En teoría, las dos grafías son válidas:
Metido en los recuerdos, Antón llego al final del paseo y encendió su cuarto cigarrillo, se detuvo un momento y miró a su alrededor [Viaje alrededor de una Mesa, acceso: 23-10-2008]
No es sorprendente entonces que mis recuerdos de la niñez giren al rededor de las sobremesas [...] [Menta Fresca, acceso: 23-10-2008]
En la práctica, cuando se puede elegir entre escribir en una palabra o en dos, es preferible hacerlo en una sola palabra.
Hazlo así, es mejor.
¿Delante mío o delante de mí?
2 de Junio de 2008
Con delante y algunos otros adverbios de lugar (detrás, encima, debajo, enfrente, etc.) se plantea la duda de si lo correcto es delante mío o delante de mí. Para esto hay un truco que consiste en anteponer el determinante posesivo, O sea, hacerse preguntas como estas:
a) ¿Puedo decir delante mío? No, porque no puedo decir en mi delante. Es decir, la única posibilidad es delante de mí, como en este ejemplo:
El que iba delante de mí se subió bebiendo un cartón de leche. Y, claro, me lo tiró encima [La Decadencia del Ingenio, acceso: 2-6-2008]
b) ¿Puedo decir alrededor mío? Sí, porque puedo decir a mi alrededor, por ejemplo:
Para la escena me inspiré en muchas conversaciones que había oído a mi alrededor [Lata de Zinc, acceso: 2-6-2008]
[...] tengo un ego exageradamente grande, y quisiera que el mundo girara alrededor mío [PM, acceso: 2-6-2008]
Naturalmente, el truco funciona no solo con mi/ mío sino también con los otros determinantes posesivos: tu, su, etc. En el fondo, lo único que hacemos aquí es explotar las mismas posibilidades que tenemos en mi primo frente a un primo mío.
El hablante no nativo carece de este recurso, pero puede hacer una búsqueda en Internet. Si advierte que la forma mi detrás no aparece o es escasísima, ya sabe a qué atenerse.
Conviene aclarar antes de terminar que también circula por ahí una variante en femenino: delante mía. Esta no solo no es normativa sino que es menos prestigiosa aún que delante mío.
Pues nada, a practicar.
¿’Aparte’ o ‘a parte’?
20 de Abril de 2008
Como norma general, aparte se escribe junto. Esta palabra tiene diferentes usos. En uno de ellos es un adverbio que significa ‘en otro lugar’, ’separado’ o incluso ‘a un lado, al margen’, como en el ejemplo (1):
(1) He tratado de dejar aparte todos los prejuicios que he ido acumulando contra el libro, leerlo, y luego formarme una opinión concreta [Tatuado en papel, acceso: 19-4-2008]
También existe la locución aparte de, que puede significar ‘además’ (2) o ’sin contar’ (3):
(2) Eric Olhsson es diseñador gráfico y trabaja como freelance aparte de ser músico [Graficante, acceso: 19-4-2008]
(3) Aún es joven, tiene 40 años y dos meses contados, y, aparte de unos triglicéridos rebeldes, está razonablemente sano [Fibromialgia, acceso: 20-4-2008]
Estos son los usos más importantes de aparte escrito en una sola palabra. Quedan dos que solo comentaré de pasada porque no plantean tantas dudas. Hay un aparte adjetivo ‘diferente, singular’ (Ese es un caso aparte) y un aparte sustantivo, como en la expresión hacer un aparte con alguien ‘hablar con otra persona sin que se enteren los demás de lo que dicen’.
Hasta aquí llegan los usos de aparte escrito junto.
Además, ocasionalmente, pueden coincidir la preposición a y el sustantivo parte como palabras independientes en la secuencia a parte (separado):
(4) [...] el conseller Huguet quiere escuchar a parte de la sociedad digital y se va a estudiar cómo impulsar la sociedad de la información [K-Government, acceso: 8-4-2008]
Las apariciones de esta combinación son relativamente escasas. Normalmente podremos reconocerla porque admitirá que introduzcamos un artículo entre la preposición y el nombre o incluso que añadamos un artículo y un adjetivo:
(5) El conseller Huguet quiere escuchar a una parte considerable de la sociedad digital
Haz la prueba con los ejemplos (1), (2) y (3); y verás cómo no funciona.
En resumen, antes de escribir a parte separado, desconfía y compruébalo. Probablemente estás metiendo la pata.
Otros casos en los que se nos pueden plantear dudas sobre si lo correcto es escribir junto o separado son los de entorno y en torno; sobre todo y sobretodo; alrededor y al rededor; enseguida y en seguida; asimismo, así mismo y a sí mismo, enfrente y en frente; adonde, a donde, adónde, a dónde; deprisa y de prisa; etc. También te puede interesar consultarlos.
¿’Enseguida’ o ‘en seguida’?
27 de Febrero de 2008
Las dos grafías enseguida (junto) y en seguida (separado) son correctas. Veamos un ejemplo de cada una de ellas:
No pude ir ayer a una lectura de Miguel Ángel Bernat en La buena vida-Café del libro, un café librería que no tardaré en visitar, vamos, que voy a ir enseguida [El Blog de Enrique Ortiz, acceso: 27-2-2008]
A los dentistas de ahora les molestan los dientes, en seguida quieren extraer las piezas [Los Diarios Rusos de Mijail Antonovich, acceso: 27-2-2008]
No obstante, en casos como este, en que se puede elegir entre escribir junto o separado, se prefiere la grafía en una sola palabra.
Sobre todo
13 de Febrero de 2008
Sobre todo es una locución adverbial que se escribe separada y significa ‘especialmente, principalmente’. Veamos un ejemplo:
La idea de los folletos [...] es acompañar a las mujeres —y al inmigrante en general—, sobre todo en materia de autoestima [...] [Agenda de Derechos Humanos para el Bicentenario, acceso: 12-2-2008]
Hay también un sustantivo sobretodo que se escribe junto. Si eres español, puedes olvidarte de esta palabra porque se refiere a una prenda de vestir que cayó en desuso. Probablemente nunca escribirás sobre ella. Si eres un hablante americano, es posible que esa palabra signifique para ti lo que para nosotros abrigo. Procura no confundirla con la expresión anterior.
O sea, prendas de vestir aparte, la forma correcta de escribir sobre todo es en dos palabras.
Origen de los adverbios terminados en -mente
19 de Diciembre de 2007
Los adverbios terminados en -mente (por ejemplo, sinceramente) no existían en latín. Son una innovación de las lenguas románicas. Surgen de expresiones como esta:
Clara mente (‘con mente clara’)
Lo que tenemos en el ejemplo es un adjetivo (clara) combinado con el sustantivo mente. El sustantivo y el adjetivo están en caso ablativo, que era el del complemento circunstancial. Esta combinación podía aparecer en oraciones del tipo:
Te lo digo con la mente clara
Al principio, los adjetivos tenían que ser compatibles con el significado de mente. Despues mente se va vaciando de significado hasta quedar convertido en un elemento que sirve para formar adverbios a partir de adjetivos. La pérdida de significado va acompañada de la pérdida de libertad en el plano formal: deja de ser una palabra independiente para convertirse en un sufijo que forzosamente va ligado a un adjetivo.
Todavía encontramos un indicio de su origen en el hecho de que el adverbio se construya a partir de la forma femenina del adjetivo. El sustantivo mente era femenino y el adjetivo tenía que concordar con él.
Encontramos otro rastro de su procedencia en el doble acento que presentan estos adverbios en la lengua oral; decimos:
Cláraménte
Tanto el adjetivo como el sufijo adverbializador -mente llevan su propio acento como recuerdo de que en su día fueron palabras independientes. Esto es excepcional en nuestra lengua. Lo normal es que los compuestos lleven un solo acento, por ejemplo sacacórchos, donde el acento recae únicamente sobre el segundo componente.
También en la lengua escrita, la acentuación de los adverbios en -mente es particular: solo lleva tilde el adverbio si el adjetivo la lleva por sí solo, como rápidamente.
Hay otra peculiaridad más que se explica por su origen. Cuando se coordinan dos de estos adverbios, lo normal es que el sufijo sólo aparezca en el segundo:
Este es un punto de vista general en todos los asuntos políticos: cuanto se haga, hay que hacerlo honrada y sinceramente [Ángel Ganivet: Idearium español]
Esto no ocurre con otros sufijos. Es el antiguo sustantivo independiente que asoma una vez más.
El sustantivo latino mens, mentis se ha roto en dos en su paso al castellano y a las otras lenguas románicas: un nombre mente que es su sucesor directo y un sufijo adverbializador -mente. Hoy los hablantes no reconocen ninguna relación entre uno y otro a pesar de que históricamente son hermanos y tienen la misma forma. Es normal: los hablantes se dedican a hablar y no a hacer historia de la lengua. ¡Por suerte!
Tilde en adverbios terminados en -mente
8 de Diciembre de 2007
Los adverbios terminados en -mente se acentúan igual que el adjetivo sobre el que están formados. Es decir, si el adjetivo lleva tilde por sí solo, también la lleva el adverbio; y si el adjetivo no la lleva, tampoco la lleva el adverbio:
Rápida > rápidamente
Rara > raramente
Rápida es una palabra esdrújula. Todas las palabras esdrújulas llevan tilde en castellano y, por tanto, el adverbio rápidamente hereda la tilde.
En cambio, rara es una palabra llana terminada en vocal. No le corresponde tilde según las reglas de acentuación, así que raramente se queda sin nada que heredar y se escribe también sin tilde.
Esta forma excepcional de acentuación se explica porque la ortografía mantiene un recuerdo del origen de los adverbios terminados en -mente.