Oct 282010
 

Chao es una fórmula de despedida con una curiosa historia. Para rastrear sus orígenes vamos a tener que hacer todo un viaje etimológico.

Nosotros la hemos adoptado del italiano, desde donde se difundió a las lenguas del mundo hasta pasar a formar parte del vocabulario internacional. El italiano estándar, a su vez, la tomó de la expresión veneciana sciào vostro, que en italiano estándar se diría schiavo vostro y significa literalmente ‘soy vuestro esclavo’. Esta era una fórmula de cortesía que explotaba el mecanismo de presentarse en una posición inferior —de sumisión— ante nuestro interlocutor. Puede que nos resulte chocante que alguien se quiera referir a sí mismo como esclavo, pero esto no nos debería llamar tanto la atención si tenemos en cuenta que nosotros hemos inventado fórmulas similares como servidor, que hoy en la lengua general ha quedado relegado más bien a usos jocosos como, por ejemplo, Pues con servidor que no cuenten, o sea, ‘Que no cuenten conmigo’.

Con el uso, como todo, la expresión cortés sciào vostro se fue desgastando. Su forma quedó reducida a sciào y de su significado desapareció toda idea de sumisión o esclavitud. Ya era simplemente algo que se decía al despedirse. Esta forma desgastada es la que dio lugar al italiano estándar ciao, que vale lo mismo como saludo que como despedida.

Pero solo hemos hecho una parte del viaje. Del veneciano nos tenemos que ir al latín medieval, que tenía una palabra sclavus que había tomado prestada del griego bizantino sklávos. Esta era la adaptación del nombre que se daban a sí mismos ciertos pueblos de europa, los slovēninŭ o eslavos. Así, sclavus significaba al principio simplemente ‘eslavo’. Aún hoy salta a la vista la semejanza entre las dos palabras, que no son sino variantes que se han especializado semánticamente. Lo que ocurrió fue que durante la Edad Media los eslavos eran capturados a menudo por el Imperio Bizantino, que los sometía a servidumbre, con lo que su nombre se convirtió en sinónimo de siervo y acabó desplazando a la vieja denominación latina servus.

Así, cuando hoy nos despedimos de alguien con un simple ¡chao!, lo que hay detrás es la ocurrencia de un veneciano que un buen día decidió congraciarse con alguien diciendo que era su esclavo (algo le querría sacar) y, más allá de eso, la desdicha que tuvieron muchos eslavos en los Balcanes, allá por la época medieval, de acabar convertidos en siervos de un griego. ¡Quién lo hubiera dicho!

Hasta la próxima semana o, mejor dicho, ¡chao!

 28 de octubre de 2010  etimología, léxico

  6 comentarios en “Etimología de ‘chao’”

  1. “Ciao” en italiano se emplea más como saludo al encontrarse dos personas que como despedida. En mis viajes de trabajo por Italia así se expresaban.

    Buen blog.

  2. Una entrada muy simpática.
    Yo también he oído que en italiano es más un saludo.
    En mi dialecto (soy quiteña) es la fórmula más común de despedida en estilo informal. Se usa también una forma duplicada, no sé si llamarla enfática: “¡Chao, chao!”, y por supuesto la cariñosa “¡Chaíto!”

  3. Por estos lares (Argentina) lo decimos con una U al final en vez de O. A un argentino lo van a escuchar decir chau! cada vez que alguien lo despida.

  4. Tenemos lo mismo en húngaro formal: Szervusz! Seguro que la grafía no os impide ver el origen de este saludo. Para saludar a varias personas, pues se planta una marca de segunda persona del plural: Szervusztok!

    Hay una fórmula más coloquial, Szia / sziasztok, cuyo origen no conozco, pero voy a aplicarme: espero poder contaros algo pronto.

  5. @Iñaki Ahora que recuerdo, en Viena me llamó la atención ese saludo (ni idea de la escritura) entre jóvenes. De esto son ya muchos años y no sé si todavía se use.

  6. En México es muy común decir “mande”, cuando alguien nos llama o cuando no alcanzamos a oir lo que se nos dice y tiene también la intención del “soy tu esclavo” pues se le pide a quien nos llama que nos dé una orden.