Casos especiales de uso de la coma

Recojo aquí unos cuantos usos especiales de la coma que tienen difícil encaje en los apartados anteriores.

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Vídeo: Casos especiales de uso de la coma

En listas

El uso de los signos de puntuación en las listas es una fuente constante de quebraderos de cabeza. Muchas personas dudan sobre el signo que deben utilizar para cerrar cada uno de los elementos de una lista. La pregunta que te tienes que hacer es esta:

¿Constituyen enunciados completos los elementos de esa lista?

Si no constituyen enunciados completos, cerrarás cada elemento con una coma (menos el último, que lo rematarás con punto):

(1) Ingredientes que necesitamos:

• un saco de arroz,

• una lata de 10 l de aceite,

• una paletada de pimentón dulce,

• un calamar abisal,

• un barril de aceitunas sin hueso.

A veces, los elementos de la lista no constituyen enunciados completos, pero presentan una cierta complejidad e incluyen comas en su interior. En ese caso, cerrarás cada uno con punto y coma (;), menos el último, que terminará con punto:

(2) Ingredientes que necesitas:

• un saco de arroz (50 kg) cosechado grano a grano en las laderas del Himalaya;

• una lata de 5 l de aceite de oliva virgen extra, orgánico y sin gluten;

• una paletada de pimentón dulce, preferiblemente de la provincia de Cáceres;

• un calamar abisal;

• un barril de aceitunas sin hueso.

Si los miembros de la lista son enunciados completos, cerrarás cada uno con su propio punto:

(3) Conviene que tomes algunas precauciones antes de salir de vacaciones:

• Deja bien cerradas puertas y ventanas.

• Cierra el agua y el gas.

• Corta la electricidad.

Si los elementos son muy breves, puedes prescindir tranquilamente de los signos de puntuación. En el primer ejemplo de este apartado, podrías eliminar las comas y el punto que aparecen al final de cada uno de los elementos de la lista y dejarlos sueltos. Este es el resultado:

(4) Ingredientes que necesitamos:

• un saco de arroz

• una lata de 10 l de aceite

• una paletada de pimentón dulce

• un calamar abisal

• un barril de aceitunas sin hueso

Después de esta explicación, quizás te esté rondando la cabeza una pregunta:

¿Qué ocurre si tengo una lista en la que algunos elementos son enunciados completos y otros, en cambio, no?

Lo que ocurre es que esa lista está mal redactada y, por tanto, tendrás que revisarla. Los elementos de las listas deben ser homogéneos. Esto quiere decir que deben presentar todos la misma estructura. Si unos constituyen enunciados y otros no, deberás tomar decisiones para igualarlos.

Por cierto, en los ejemplos de arriba, yo he utilizado topos como elemento introductorio de cada uno de los elementos de la lista. En su lugar, podría emplear rayas, números, letras o cualquier otro. Eso no afecta al comportamiento de los signos de puntuación.

Cuando se invierte el orden

La coma funciona a veces como marca para indicar que se ha invertido el orden normal de una secuencia. Su principal uso lo vas a encontrar con los nombres y apellidos. En los países de habla hispana, solemos mencionar primero el nombre de la persona y, después, sus apellidos, por ejemplo:

(5) María Juana Moliner Ruiz

El ejemplo anterior presenta el orden normal. Por eso, no necesita ningún signo de puntuación. En cambio, si invierto el orden, tendré que interponer una coma entre los apellidos y el nombre. Así le señalo claramente al lector el límite entre los unos y el otro:

(6) Moliner Ruiz, María Juana

En más de una ocasión esa coma puede evitar confusiones, sobre todo, en el caso de apellidos que podrían funcionar fácilmente como nombre de pila. Hay personas que se apellidan Manuel, Miguel, Juana, etc.

Esta coma también tiene su utilidad en índices analíticos de libros impresos. Por ejemplo, el Esbozo de una nueva gramática de la lengua española contiene entradas como estas en su índice analítico:

(7) e, letra, 1.8.1A,1.º

e, conjunción, 1.5.4a,8.º, 3.18.2a

El índice analítico es el que permite encontrar una noción concreta dentro de una obra de referencia. Las entradas anteriores le indican al usuario de ese tratado gramatical a qué apartados tiene que acudir para encontrar información sobre la letra e y la conjunción e respectivamente.

Existen algunos usos más, pero todos son análogos a los anteriores. Mencionaré de pasada que esa coma se utiliza cuando se alfabetizan títulos de libros, revistas, películas, etc., cuya primera palabra es un artículo, como le ocurre a La casa de Bernarda Alba. Esto se suele alfabetizar como Casa de Bernarda Alba, La.

Como ya te puedes imaginar, todo esto es más típico del mundo de la imprenta que del digital. Esa coma ayuda a organizar la información en documentos impresos.

En la datación de cartas y otros documentos

En una lección anterior (Uso de la coma en estructuras explicativas) nos ocupamos del uso de la coma entre día de la semana y día del mes. Allí vimos que podemos escribirla u omitirla dependiendo de si nos encontramos ante una estructura explicativa o especificativa.

Utilizamos coma en las estructuras explicativas:

(8) Recibí una notificación el jueves, 28 de noviembre.

En cambio, nos ahorramos este signo de puntuación en las construcciones especificativas:

(9) Recibí una notificación el jueves 28 de noviembre.

Este es el uso normal. Lo menciono aquí únicamente para refrescar la memoria. Sin embargo, existe un caso especial que no tenía cabida en aquel apartado. Se trata de una curiosa excepción en que la presencia de la coma está fijada convencionalmente.

Cuando redactamos cartas y otros documentos, es costumbre incluir la fecha en una línea independiente. En este caso, es obligatorio separar con coma el día de la semana y el día del mes (la opción sin coma no es válida):

(10) Jueves, 28 de noviembre de 2030

A veces, la línea de fecha incluye la ciudad en que se redactó el documento en cuestión. En ese caso, también es obligatorio separar con coma la ciudad y la fecha:

(11) Cáceres, 15 de mayo de 2029

Aquí puede haber variación en el uso de las preposiciones. El ejemplo anterior se puede expresar también de la siguiente manera, que resulta más formal:

(12) En Cáceres, a 15 de mayo de 2029

Por cierto, no se escribe punto al final de la línea de fecha. Esa es una cuestión de la que ya hablamos en el curso Puntuación Viene de Punto.

Entre nombre de colección y número de volumen

Este es un uso típico de las colecciones de libros. Por ejemplo, en los países hispanohablantes es famosa la Colección Austral de la histórica editorial Espasa-Calpe. En esta colección se publicó una edición de El criticón de Baltasar Gracián. Este volumen hacía el número 435 y, por eso, podemos referirnos a él así:

(13) Tienen que leer ustedes El criticón (Colección Austral, 435).

Este uso de la coma también se aplica a otros tipos de colecciones, como discos, cómics, grabados, etc.

Entre nombre de la calle y número de edificio

En España es costumbre separar con una coma el nombre de la calle y el número de la casa al escribir las direcciones, por ejemplo:

(14) C/ Sierpes, 3

El uso es el mismo con cualquier otro tipo de vía urbana:

(15) Plaza de Italia, 6

(16) Avda. de los Poblados, 1

Este es el uso normal en España. No obstante, existe una gran variación al respecto a lo largo y ancho del mundo hispánico.

No se usa coma en el saludo de correos electrónicos y similares

Cierro el apartado con un recordatorio de tipo negativo. Se cierra con dos puntos (:) la línea de saludo de correos electrónicos, cartas y documentos similares:

(17) Estimada señora:

Este es uno de los casos excepcionales en que se escribe mayúscula a continuación de los dos puntos.

El uso de coma en lugar de dos puntos constituye un anglicismo ortotipográfico. La versión que te muestro a continuación resulta incorrecta en la ortografía del español:

(18) Querido Javier,

Por supuesto, nunca se utiliza punto en estos casos. No es correcto cerrar la línea de saludo con punto y tampoco tengo noticia de que esto sea un uso admisible en ninguna de las lenguas de nuestro entorno. El siguiente ejemplo es incorrecto:

(19) Querida Eulalia.

Ya tratamos estas cuestiones en el curso Los Dos Puntos, pero creo que no viene mal el recordatorio.