Cómo se usan las comas en los incisos

En las lecciones anteriores hemos sentado las bases del uso de la coma. Ahora vamos a ir revisando de manera sistemática todos los usos específicos de este signo de puntuación. Vamos a empezar con los incisos.

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Uso de la coma en incisos y similares

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Los incisos son cualquier tipo de añadidos que incrustas en el enunciado sin que se integren propiamente en este. Son cuerpos extraños que inyectas en tu discurso y que rompen por un momento el hilo de lo que dices o escribes.

Antes de continuar, quiero hacer una advertencia. En esta lección voy a utilizar la noción de inciso en un sentido amplio. Lo importante es que funcione a efectos prácticos.

Comportamiento básico de la coma con los incisos

En la escritura, debes aislar los incisos entre comas. De esa forma, señalas su condición de añadidos. Te muestro un ejemplo típico de inciso:

(1) La marquesa, como te iba diciendo, solo veía por los ojos de su nuevo amante.

Las comas sirven aquí para indicar que el fragmento en cuestión no pertenece al mismo nivel que lo demás. La puntuación permite colocarlo en un compartimento estanco. Así evitamos que se mezcle con el resto del enunciado.

El inciso típico se sitúa en el interior del enunciado y se aísla con sendas comas a uno y otro lado. En este caso, las comas son como los calcetines: siempre van de dos en dos. Si pones la una y te comes la otra, algo has hecho mal. Sin ir más lejos, esto es incorrecto:

(2) La marquesa, herida por las palabras de su amante se encerró en su habitación.

Me ha faltado la segunda coma. Lo que debería escribir es esto otro:

(3) La marquesa, herida por las palabras de su amante, se encerró en su habitación. 

Nada impide que un inciso ocupe la primera posición del enunciado o la última. Aquí tienes uno que encabeza el enunciado:

(4) Descorazonado, Sisebuto se desplomó en el sofá.

Ahora, el comportamiento de la coma cambia ligeramente, pero de manera lógica. El inciso se aísla del resto del enunciado con una única coma. La anterior se cae porque se ha quedado en el extremo.

Observa ahora la posibilidad inversa, es decir, un inciso que aparece al final del enunciado:

(5) Tomaron el tren hacia Biarritz, ciudad donde solían veranear.

Nuevamente, lo separo con una coma del resto del enunciado. La segunda coma se ha caído o, más bien, ha cedido su lugar al punto.

Estas son las tres posibles posiciones de los incisos y ese es su comportamiento básico respecto de la coma. Todos los que te encuentres a continuación van a respetar este patrón.

Debo añadir que la coma compite a veces con los paréntesis y las rayas en esta función de separar incisos. Me ocupé de este asunto en el curso Paréntesis, Corchetes y Rayas.

¿Cómo reconozco los incisos?

En la lengua hablada, reconocerás los incisos fácilmente si te guías por la entonación. Esta desciende cuando empiezan y recupera el nivel anterior una vez que terminan. A la hora de puntuar, la entonación suele brindarte una ayuda más fiable que las pausas. Estas pueden ser traicioneras, como hemos visto.

Existe una prueba que puedes aplicar para reconocer un inciso: elimínalo. Los incisos son siempre añadidos y, por eso mismo, resultan prescindibles. Perderás la información adicional que aportaban, pero el enunciado resultante va a cumplir estas dos condiciones:

  1. Estará bien formado.
  2. Su sentido se mantendrá constante.

Voy a aplicar esta prueba a uno de los incisos de antes. Reproduzco aquí el ejemplo:

(6) La marquesa, como te iba diciendo, solo veía por los ojos de su nuevo amante.

Lo elimino, a ver qué pasa:

(7) La marquesa solo veía por los ojos de su nuevo amante.

Se cumplen las dos condiciones. El enunciado está perfectamente formado y su significado se mantiene constante. Simplemente, he perdido la aclaración que se contenía en ese como te iba diciendo.

Vamos a observar ahora un caso diferente. Las oraciones de relativo a veces se comportan como incisos y otras veces no (volveré sobre esta cuestión más adelante). Esa diferencia de comportamiento te puede hacer dudar sobre su puntuación. Mira este ejemplo:

(8) El vino que bebe la marquesa sabe mejor que el del supermercado.

Imaginemos que tengo dudas sobre la oración de relativo que bebe la marquesa. ¿Es un inciso que aporta información adicional o es parte integral del enunciado? Si lo retiro, obtengo la respuesta de inmediato:

(9) El vino sabe mejor que el del supermercado.

Evidentemente, no era un inciso. No es solamente que el enunciado haya cambiado de sentido. Es que no se sabe muy bien ni siquiera lo que significa.

Tengo que hacer una aclaración con esta prueba. Los enunciados pueden contener otros elementos opcionales además de los incisos (piensa en los complementos circunstanciales, que por su naturaleza son opcionales). Por eso, debes interpretar la prueba de esta manera. Si la prueba falla, quiere decir que eso no es un inciso (no lo es de ninguna manera). Si funciona, significa que puede ser un inciso. Aun así, es una prueba útil si la aplicas con un poquito de sentido común.

Esta misma prueba te va a servir como control de calidad para asegurarte de que habías puntuado correctamente. A veces se nos olvida una de las comas de un inciso o se nos descoloca. Una vez que retiras el inciso con sus comas, el enunciado resultante tiene que estar debidamente puntuado. Si no, quiere decir que algo había fallado en la puntuación. Vamos a ponerlo en práctica. Prueba a eliminar la secuencia en negrita (con sus comas y todo):

(10) Le gustaba aquel vino, pero despechada como estaba, lo rechazó.

El enunciado resultante es este:

(11) Le gustaba aquel vino lo rechazó.

Eso quiere decir que ahí había un problema de puntuación. En cambio, esta variante sí es correcta:

(12) Le gustaba aquel vino; pero, despechada como estaba, lo rechazó.

El inciso es solamente despechada como estaba. La conjunción pero no formaba parte de él. Si ahora suprimo la secuencia que va entre comas, el resultado es impecable:

(13) Le gustaba aquel vino, pero lo rechazó.

Este apartado y el anterior sientan las bases para que saques partido a las explicaciones que vienen a continuación. A partir de aquí, voy a ir revisando diferentes tipos de inciso, que tendrás que separar debidamente con sus comas.

Estos son los temas correspondientes:

Ejercicio

Tienes que decidir si los siguientes ejemplos están bien puntuados.

1. Hemos invitado a la tía Enriqueta, aunque conociéndola, no creo que venga.
2. Eh, eh, ¿qué hace usted?
3. ¡Hola Enriqueta!
4. ¡Quiero ser santa, Teresa!
5. Alfonso X, el Sabio, fue hijo de Beatriz de Suabia.
6. Las jugadoras, agotadas, abandonaron el terreno de juego.
7. Mañana es tu cumpleaños ¿verdad?
8. Una vez acabado el partido los futbolistas celebraron su victoria.
9. Vinieron todos a la boda menos mi tía Enriqueta.
10. Los futbolistas que son muy hombres se dan besitos después de marcar un gol.