El loísmo

El loísmo consiste en utilizar el pronombre lo para el complemento indirecto. Siempre se considera incorrecto. Se percibe como vulgar, por lo que raramente se encuentran ejemplos en la lengua escrita. Este es uno de los pocos que he podido localizar:

(1a) Al Rey lo gustó mucho la idea [El Pueblo de Ceuta (España), acceso: 6-11-2007].

La forma estándar en el ejemplo anterior hubiera sido le:

(1b) Al Rey le gustó mucho la idea.

El loísmo siempre ha sido menos frecuente que el leísmo y el laísmo. Como ellos, surge en la Castilla medieval y es un fenómeno fundamentalmente castellano. En principio, ni Andalucía, ni Canarias, ni América son loístas. Digo en principio porque en la práctica sí hay islotes loístas en América, sobre todo en zonas en que el español está en contacto con lenguas indígenas como el quechua. Véase si no este ejemplo tomado de una recopilación de cuentos ecuatorianos de tradición oral:

(2) Tenía treh hija’ mujer’ este hombre. Y de las treh hija’ mujer’ una lo salió bien simpática [...] [Paulo de Carvalho Neto: Cuentos foklóricos del Ecuador: 52 registros de la tradición oral].

En la lengua estándar hubiéramos dicho le salió bien simpática.

Prueba a hacer unos ejercicios básicos.

Comenta este artículo en las redes socialesShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

 

Un pensamiento en “El loísmo

Los comentarios están cerrados.