Etimología de ‘mazapán’

El mazapán es uno de los dulces tradicionales navideños. La Navidad no se concibe en España si no hay en la mesa unas figuritas de esta masa fabricada a base de azúcar y almendra. Pero ¿de dónde viene el nombre mazapán?

Como ocurre con tantas etimologías, tenemos que empezar advirtiendo que no lo sabemos con seguridad. Lo que sí podemos es darles un repaso a las principales hipótesis que se han puesto en circulación.

Una primera interpretación es que significa ‘masa de pan’. A favor de esta posibilidad está el nombre que recibe en francés y en catalán: massepain y massapà, respectivamente. Pero no echemos las campanas al vuelo. Todo parece indicar que nos estamos moviendo en el terreno de la etimología popular: estas denominaciones son probablemente reinterpretaciones espontáneas de los hablantes en su afán por encontrarle sentido a una palabra oscura.

También se ha intentado derivar la denominación actual a partir de la expresión latina Marci panem, o sea, ‘pan de Marcos’ o ‘de san Marcos’. Estamos probablemente ante un caso parecido al anterior, solo que ahora no son los hablantes de a pie los que intentan explicarse el misterio de este vocablo, sino los que tienen suficiente cultura como para buscar una respuesta en el latín.

Se ha relacionado, asimismo, con el árabe mautaban, que significa ‘rey sentado’. Llegados a este punto, te sugiero que te sientes tú también antes de seguir leyendo porque esto ya es casi como una novela histórica. La palabra en cuestión se utilizó para referirse a una moneda bizantina que representaba a Cristo sentado en su trono. Los venecianos copiaron la moneda, pero, no contentos con eso, aplicaron ese mismo nombre a una medida de cereales: un mautaban era, o bien la moneda, o bien la cantidad de trigo que se podía comprar con esa moneda. El trigo se medía echándolo en una caja y resulta que las cajas de ese tamaño se empezaron a utilizar para embalar dulces (ya nos vamos acercando). Como en Europa el mazapán se importaba de Venecia en esas cajitas, acabó llamándosele así en las distintas lenguas: en español tenemos la palabra mazapán; en portugués, marzipã; en inglés y alemán, marzipan; en checo y en húngaro, marcipán; en rumano, marţipan; y en finés, marsipaani. Si vamos repasando una a una las lenguas del continente, comprobaremos que en casi todas ellas tiene una denominación muy parecida.

En fin, como te decía, la verdad es que nadie conoce a ciencia cierta el origen exacto de este nombre. De lo que no hay duda es de que un buen mazapán es una verdadera delicia. Y, aunque antiguamente se importara de Venecia, hoy ya no tiene nada que envidiarle el de Toledo.

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Con esto te deseo feliz Navidad. Espero que disfrutes del mazapán, el turrón y los polvorones en compañía de los tuyos.