Etimología de ‘mortadela’

La mortadela es una de tantas aportaciones que el mundo le debe a Italia. El nombre de este sabroso embutido es en realidad un diminutivo. Procede del latín murtatum, que significa ‘(sazonado) con mirto’.

Hoy día estamos acostumbrados a disponer en abundancia de pimienta y otras especias. Sin embargo, en la Europa antigua estas eran escasas, que es lo mismo que decir caras. La pimienta es originaria de la India y constituía un producto de lujo, pero a la gente siempre le ha gustado añadir un poco de sabor a sus alimentos. Para hacerlo, recurrían a lo que tenían más a mano.

En este continente en el que vivo y en el que nací abunda el mirto, que es un arbusto aromático. Ante mis ojos inexpertos, se parece mucho al boj. Un amigo con conocimientos de botánica me enseñó hace años un truco para diferenciarlos que me funciona a las mil maravillas. Si acaricias las hojas de una rama de mirto, se desprende al instante un aroma delicioso. Ese aroma es el motivo de que las bayas de esta planta se utilicen como condimento desde tiempos inmemoriales. Incluso hay quien las aprovecha para producir licores.

Los romanos elaboraban embutidos y platos diversos que aderezaban con bayas de mirto. Joan Corominas y José Antonio Pascual citan en su Diccionario crítico-etimológico castellano e hispánico el siguiente pasaje de Plinio el Viejo a propósito de estos antepasados de nuestra actual mortadela:

Sucorum natura praecipuam admirationem in myrto habet, quando ex una omnium olei vinique bina genera fiunt, item myrtidanum, ut diximus. Et alius usus baccae fuit apud antiquos, antequam piper reperiretur, illius obtinens vicem, quodam etiam generosi obsonii nomine inde tracto, quod etiam nunc myrtatum vocatur. Eademque origine aprorum sapor commedatur, plerumque ad intinctus additis myrtis.

Plinio el Viejo: Historia natural

Yo he ampliado un poquito la cita. Jerónimo de Huerta tradujo así el fragmento en su versión de 1629, que es la primera en lengua castellana:

La naturaleza de los çumos tiene principal admiración en el arrayhán [mirto, nota A. B.] porque de solo él se hazen dos diferencias de azeyte y de vino. También el mirtidano [una bebida, nota A. B.], como ya diximos. Y entre los antiguos se usó de otra manera de las vayas, antes que se hallasse la pimienta, sirviendo en lugar della. También se tomó de aquí cierto nombre de un generoso guissado, el qual aun aora se llama mirtado. Y con el mismo origen se alaba el sabor gustoso que le da a la carne del puerco, añadiendo muchas vezes mirtos para la salmuera.

Así que ya sabes: la mortadela es en realidad mirtadita o, para decirlo con palabras que sí existen en nuestro idioma, un embutido con gustito a mirto.