Archivo de Enero de 2008
¿’En torno’ o ‘entorno’?
30 de Enero de 2008
Una duda ortográfica muy frecuente es si se debe escribir en torno (separado) o entorno (junto). Pues depende: hay dos expresiones diferentes que suenan igual pero no se deben confundir en la escritura.
a) En torno a: es una locución preposicional que significa ‘alrededor de’ o, en sentido figurado, ‘acerca de’. Se escribe siempre separado:
[…] el argumento de la novela gira en torno a los recuerdos de Maximilien Aue […] [el ojo fisgón, acceso: 30-1-2008]
Hay un truco que nos puede ayudar: fíjese en que cuando se escribe separado, normalmente es en torno a. Si la preposición a no aparece al final, probablemente se trata del siguiente caso.
b) Entorno: es un nombre formado a partir de la locución anterior. Un entorno es un ambiente, es decir, lo que rodea a algo, el lugar donde se sitúa algo, por ejemplo:
[…] el autor logra crear una imagen clara del entorno en el que se movían las autoras que compusieron estas obras […] [solodelibros, acceso: 30-1-2008]
Cuando se escribe junto, podemos echar mano de dos trucos (que siempre son mejor que uno).
En primer lugar, como es un nombre, admite artículo y otros determinantes. Podemos decir el entorno, un entorno, este entorno, mi entorno, algún entorno, etc.
En segundo lugar, como buen nombre, se puede poner en plural: los entornos.
Pruebe a aplicar estos dos trucos al ejemplo anterior y verá cómo se cumplen.
Espero que estas notas en torno a estas dos expresiones le ayuden con la ortografía en todos los entornos en que le sea necesario.
Palabras de origen celta en español
27 de Enero de 2008
Las lenguas celtas fueron las más extendidas de Europa hasta la expansión de Roma. Se hablaban desde Galicia hasta Anatolia (la actual Turquía). En el curso de la historia, su territorio y número de hablantes se van reduciendo constantemente hasta quedar relegadas a los rincones más apartados de Europa occidental y de las Islas Británicas. Sus últimos reductos se sitúan hoy en Bretaña, Irlanda, Escocia y País de Gales.
Son escasos los restos celtas en el léxico de las lenguas europeas actuales. En la nuestra tenemos algunas palabras de uso tan corriente como abedul, camino, cerveza, carro, camisa y braga.
Los testimonios más importantes están en la toponimia. Por ejemplo, en la Península Ibérica tenemos muchos nombres de lugares que incluyen sego ‘victoria’ y briga ‘fortaleza’, como Segóbriga, Segovia, Sigüenza y Coimbra. Otros topónimos de origen celta son Arganda, Aranda, Ledesma, Miranda, Osma, etc.
Muchas ciudades europeas tienen también nombre celta. Solo mencionaré unos pocos ejemplos:
Dublín (de dubi ‘negro, sombrío’ y lindo ‘agua, estanque’)
Milán < Mediolanum (’en medio de la llanura’)
París (por una tribu gala conocida por los romanos como parisii)
Viena < Vindobona (’ciudad blanca’)
York < Eburacum (de eburo ‘tejo’)
Los celtas son un pueblo que viene fascinando a los europeos desde el Romanticismo. Ya puestos, quizás le interese aprender algo sobre las lenguas celtas.
Acortamiento de palabras
25 de Enero de 2008
El acortamiento es un procedimiento de formación de palabras que consiste en eliminar un fragmento de la palabra originaria sin que cambie su significado ni la clase de palabras a que pertenece. Se denomina también truncamiento.
Hay tres posibilidades:
a) Se elimina el final de la palabra. Se denomina apócope. Es lo más frecuente, por ejemplo:
(1) Heterosexual > hetero
(2) Universidad > uni
(3) Motocicleta > moto
b) Se elimina el principio. Su nombre técnico es aféresis. Es menos frecuente:
(4) Omnibus > bus
(5) Weblog > blog
c) Muy raramente el fragmento eliminado está en el interior de la palabra. Este caso se conoce como síncopa. Así surge Frisco, que es una denominación coloquial de la ciudad de San Francisco.
El acortamiento tiende a operar sobre palabras largas. Los compuestos se ven frecuentemente afectados.
En algunos casos la forma truncada es la única de uso corriente, de modo que la forma plena solo se usa en lenguajes de especialidad o en el lenguaje administrativo: a nadie se le ocurre decir que va al otorrinolaringólogo, en el lenguaje cotidiano eso es el otorrino.
A veces el truncamiento da lugar a formas coloquiales (6) o afectivas (7), por lo que resulta muy frecuente en el lenguaje infantil o también en el que usan los adultos para dirigirse a los niños (8)-(10).
(6) Bolígrafo > boli
(7) Compañero > compa
(8) Colegio > cole
(9) Chuchería > chuche
(10) Cumpleaños > cumple
Muchas formas de confianza de nombres propios surgen así, como (11) y (12):
(11) Francisco > Francis
(12) Fernando > Nando
Las palabras resultantes de este proceso suelen mantener el género (13), aunque este a veces (raramente) cambia (14):
(13) El hipermercado > el híper
(14) La pornografía > el porno
Los resultados del acortamiento pueden tener diferente consideración normativa: algunos acaban convirtiéndose en formas estándar (15 y 16), mientras que otros no (17):
(15) Taxi (< taxímetro)
(16) Radio (< radiodifusión)
(17) Peli (<película)
En definitiva, este es un proceso con mucha fuerza en la lengua actual, sobre todo entre los hablantes más jóvenes, y que va creando nuevas palabras que aumentan el caudal léxico del castellano. Este tipo de innovaciones se producen constantemente. Unas triunfan hasta el punto de desplazar a la palabra originaria, otras se hacen un sitio en el léxico coloquial o de ciertos grupos, y otras —la mayoría— no pasan de ser creaciones individuales del momento que caen en el olvido tan pronto como se pronuncian.
Etimología de ‘dinero’
23 de Enero de 2008
Dinero viene del latín denarius.
El denario era una pequeña moneda romana de plata, una de las más corrientes. Originariamente valía diez ases; de ahí su nombre, que significa en latín ‘que contiene diez’ y en el que podemos reconocer la misma raíz que en decem ‘diez’.
La palabra sufrió un proceso que se conoce como generalización semántica, es decir, su significado se volvió más general. De referirse a una moneda concreta, pasó a utilizarse para moneda en general, o sea, para dinero.
De denarius viene también dinar, que es el nombre de una unidad monetaria tradicional en varios países islámicos o que históricamente han tenido contacto con el mundo islámico. Así se llama hoy la moneda de Argelia, Jordania, Túnez o, en Europa, Serbia y Macedonia. Esta es la continuación de denarius como unidad monetaria concreta.
En resumen, de la palabra originaria han surgido dos con significados diferentes pero relacionados:
a) dinero, de significado general
b) dinar, de significado más específico
La imagen muestra un denario romano de la época republicana en el que se representa a la diosa Roma.
¿Másteres o másters?
22 de Enero de 2008
Las universidades españolas están en pleno proceso de reforma de sus enseñanzas. Esto incluye la implantación del máster como título oficial. Algunos sufridos colegas me preguntan cuál es el plural correcto.
El plural de máster es másteres según la norma académica. Este nombre se comporta en esto como otros de origen extranjero terminados en -r (suéteres, escáneres, etc.). Veamos un ejemplo:
[…] ya empiezan a proliferar licenciaturas y másteres diseñados por empresas [Ideas Renovadas, “Digamos no al plan Bolonia”, acceso: 21-1-2008]
Como cualquier palabra de origen extranjero que ya está asentada en nuestra lengua, se acentúa siguiendo las reglas generales (máster es una forma reducida del latín magíster ‘maestro’ que nos llega por mediación del inglés).
Palabras únicas en expresiones idiomáticas: ‘troche’
19 de Enero de 2008
Todos conocemos la expresión idiomática a troche y moche, que significa ‘en gran cantidad, en abundancia’ (con una connotación de desorden). Veamos un ejemplo sacado de un blog de Argentina:
La “mano dura” no significa represión indiscriminada y multas a troche y moche sino la aplicación y ejecución de sanciones a los infractores [Punto Cero hacia el Futuro, acceso 19-1-2008]
Pero ¿se ha parado alguna vez a pensar qué significa troche? No lo haga porque no significa nada. Esa palabra solo se usa dentro de esa expresión idiomática y precisamente una de las características de las expresiones idiomáticas es que significan en bloque, por lo que sus elementos individuales no tienen asociado ningún significado.
En cuanto a moche, en algunos diccionarios puede encontrar que es un adjetivo referido a ciertos pobladores nativos de Perú. Para tranquilizarle le diré que, en primer lugar, los moches peruanos no tienen nada que ver con a troche y moche; y para continuar si usted es de Madrid como yo o quizás de México, probablemente nunca habrá oído hablar de los susodichos. Es decir, para usted ese significado no existe: nunca utilizaría moche si no es poniéndole delante troche.
Esta es una más de las peculiaridades de las expresiones idiomáticas, una de sus rarezas: ciertas palabras solo existen en ellas.
No son muchas, pero hay alguna más. ¿Se le ocurre alguna?
Abreviaturas para SMS de la RAE
18 de Enero de 2008
Me entero a través de la edición electrónica de El País de que la Real Academia Española estudia crear una tabla de abreviaturas para SMS.
Y ante esto me pregunto: ¿por qué?, ¿para qué?, ¿qué posibilidad hay de que la utilice alguien?, ¿se imaginan mandando un SMS con la tablita en una mano y el móvil en la otra?
El lenguaje de los SMS es apasionante como objeto de estudio. Más cuestionable parece la necesidad de normativizarlo y, sobre todo, las perspectivas de éxito de esas normas.
¿Por qué no me ayudan a resolver mis dudas con sus comentarios?
Haplología: de ‘impudicicia’ a ‘impudicia’
18 de Enero de 2008
La hapolología es un proceso fonológico que consiste en la eliminación de una secuencia de sonidos cuando en posición contigua aparece la misma secuencia u otra muy semejante, por ejemplo:
Impudicicia > impudicia (’falta de pudor’)
Pronunciar sonidos iguales seguidos resulta a veces complicado. Por eso, puede ocurrir que se simplifique la palabra eliminando la repetición. Impudicicia era la forma salida del latín impudicitia. Todavía se recoge en el diccionario, pero ya nadie la utiliza. Fue desplazada por la forma reducida impudicia.
El término haplología está formado sobre dos raíces griegas: haplóos ’simple’ y logía (de logos ‘palabra, habla’). Es decir, etimológicamente viene a significar ’simplificación de una palabra’.
El anterior es un caso recogido en la norma, pero hay otros ocasionales o frecuentes que no están aceptados, por ejemplo:
Imposibilidad >
imposilidadParálisis >
paralís
Este tipo de fenómenos se producen frecuentemente en el habla como resultado de lapsus, sobre todo cuando estamos siendo muy cuidadosos, procurando esmerarnos en la pronunciación, que es cuando solemos caer en errores garrafales.
Etimología de ‘robot’
15 de Enero de 2008
Robot es una palabra internacional de origen checo. A nosotros nos llega, como tantas otras, por mediación del inglés.
Su origen es el sustantivo checo robota, que significa ‘trabajos forzados, servidumbre’.
Se utiliza por primera vez en la obra de teatro R.U.R. (Robots Universales de Rossum) (1921) de Karel Čapek (pronunciado “Kárel Chápek”). El dramaturgo le atribuyó la acuñación del término a su hermano Josef, según datos aportados por Dominik Zunt (en inglés).
Es una de las pocas palabras checas que tenemos en nuestra lengua.
En la imagen se puede ver una escena de la obra de Čapek.
Caucus
14 de Enero de 2008
En estos días se está utilizando mucho la palabra caucus porque se están desarrollando las primarias para elegir al nuevo Presidente de Estados Unidos.
Dentro del complejo sistema electoral de este país, los caucus son asambleas de los partidos políticos que sirven en algunos Estados para elegir delegados que tendrán un papel directo o indirecto en la designación del candidato a Presidente. Iowa, por ejemplo, utiliza este sistema.
No voy a entrar aquí en los detalles de qué es un caucus. Para eso remito al lector al artículo correspondiente en la Wikipedia en inglés o en español. Lo que me interesa es el uso de esta palabra en nuestra lengua.
Si vamos a buscarla a los diccionarios académicos, veremos que no aparece ni en el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) ni en el DPD (Diccionario panhispánico de dudas). Eso no quiere decir que su uso sea incorrecto (¡cuidado!). Esta es una de tantas palabras que no están recogidas en el diccionario pero que son necesarias. Y probablemente acabará incorporándose cuando se sienta que está lo suficientemente arraigada en nuestra lengua.
Su uso en relación con el proceso electoral estadounidense está más que justificado, puesto que es un nombre necesario para referirnos a esa realidad específica. Si lo sustituyéramos por uno castellano como asamblea o convención, ganaríamos quizás en casticismo, pero no en precisión ni en claridad.
Eso sí, debemos tener la precaución de escribir caucus en cursiva (como se está haciendo en esta entrada) para indicar que es un extranjerismo.
Su plural es caucus, invariable. Sigue el modelo de las palabras españolas terminadas en -s que no son agudas, como virus:
El virus > los virus
El caucus > los caucus
Veamos un ejemplo de este plural en un texto periodístico de hace unos días:
El ex Gobernador de Massachussetts, Mitt Romney, ganó hoy los caucus del Partido Republicano en el Estado de Wyoming […] [La Vanguardia (España), 5-1-2008]
Debe evitarse el plural a la inglesa caucuses.
En resumen:
a) Caucus es un extranjerismo necesario que nos permite referirnos de manera precisa e inequívoca a una institución determinada.
b) Como es un extranjerismo, debemos escribirlo en cursiva
c) Utilizamos para el plural la misma forma que para el singular: caucus.
