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Hay, ahí

Te voy a proporcionar un truco para que no vuelvas a confundir hayahí.

Hay es una forma del verbo haber que se escribe de manera muy parecida a hoy:

(1) hay – hoy

Pues bien, si al lado puedes poner la palabra hoy, es que se escribe como hoy:

(2) Hay un problema muy gordo en la cocina.

(3) Hoy hay un problema muy gordo en la cocina.

Unas veces podrás ponerla delante, otras veces podrás ponerla detrás; pero tú haz la prueba y comprobarás que funciona.

Ahí, en cambio, indica lugar, como en este ejemplo:

(4) Ponlo ahí.

Esta palabra tiene un hermano —por así decirlo— que es allí:

(5) ahí – allí

Estas dos palabras solo se diferencian en el centro, pero en los extremos son iguales. Pues bien, si puedes sustituir ahí por allí, es que se escribe siguiendo ese modelo:

(6) Ponlo ahí > Ponlo allí.

Esto es una solución de emergencia, pero lo que tienes que hacer es pronunciar estas dos palabras tal y como te marca la escritura: hay se pronuncia como un monosílabo, igual que hacemos con hoy; en cambio, ahí lleva el acento en la i, igual que ocurre en allí. Pronuncia las cuatro palabras en voz alta y lo oirás.

Acostúmbrate a marcar la diferencia en la pronunciación y verás cómo esas dudas ortográficas van pasando a la historia. 

Ya, ya sé que hay una tercera palabra en discordia que es ¡ay! Lo que pasa es que primero hay que aprender una cosa y hasta que esa no se domina no debemos empezar con otra. De lo contrario, se olvidan todas.

Por cierto, si la diferencia entre hayahí te preocupa, te interesará leer también el artículo sobre habera ver.

La coma en los incisos

Los incisos son cualquier tipo de añadidos que se incrustan en una oración sin que formen parte propiamente de ella. Son cuerpos extraños que inyectamos en nuestro discurso y que rompen momentáneamente el hilo de lo que vamos diciendo o escribiendo. Para señalar su condición particular los aislamos entre comas en la escritura:

(1) La marquesa, como te iba diciendo, solo veía por los ojos de su nuevo amante.

(2) Descorazonado, Sisebuto se desplomó en el sofá.

(3) Desde allí tomaron el tren hacia Biarritz, ciudad donde pasaban un par de semanas todos los años.

La coma sirve aquí para indicar que el fragmento en cuestión no pertenece al mismo nivel que todo lo demás. Es una forma de ponerlo en cuarentena, apartado del resto de la oración de manera que no se mezcle con ella. Como vemos en los ejemplos, puede ocurrir que el inciso aparezca en el interior (1) o en los extremos de la oración (2, 3). Dependiendo de esto, habrá que separarlo con dos comas o con una.

En la lengua hablada, los incisos se reconocen fácilmente porque la entonación desciende cuando empiezan y recupera el nivel anterior una vez que terminan. Si prestas atención a ese rasgo, los reconocerás rápidamente y puntuarás de manera correcta.

A efectos de puntuación, podemos tratar como incisos elementos de lo más variado. Todos ellos tienen en común su condición de añadidos e incluyen interjecciones, oraciones de relativo explicativas, adjetivos explicativos, aposiciones y todo tipo de comentarios y apostillas que vamos insertando en nuestro discurso.

A la hora de delimitar incisos, la coma compite con los paréntesis y las rayas. Todo se irá explicando a su debido tiempo. De momento, concentrémonos en dominar esto.

Coma e interrogación

Cuando la coma coincide con el cierre de una interrogación, hay que escribirla siempre después de este:

(1) Sisebuto, ¿quién lo hubiera sospechado?, era un ávido lector de novela romántica.

En estos casos la coma va pegada al signo de interrogación (no se deja ningún espacio en blanco entre medias).

Normalmente, cuando se cierra una interrogación hay que empezar a escribir en mayúscula, pero la presencia de la coma anula esta regla, tal como podemos comprobar en el ejemplo (1). Esto mismo se aplica cuando se encadenan varias preguntas separadas por comas:

(2) ¿Vendrá?, ¿no vendrá?, ¿se quedará viendo el fútbol?

Si no estuvieran ahí las comas, habría que comenzar en cada caso con mayúscula; pero como están, la única posibilidad es usar la minúscula.

 

a. m.

La abreviatura a. m. se utiliza en el sistema de 12 horas para dejar claro que nos estamos refiriendo a la primera mitad del día:

(1) El tren saldrá a las 10:44 a. m.

Las letras a. m. corresponden a la expresión latina ante meridiem ‘antes del mediodía’. No es necesario usar cursiva con esta abreviatura. Aunque procede del latín, está tan asentada en el uso que ya no se le da ningún tratamiento gráfico especial.

Lo que sí conviene tener en cuenta es que, por tratarse de una abreviatura, debe llevar punto detrás de cada letra y se debe respetar el espacio de separación.

Solo está justificado su uso cuando estamos escribiendo horas exactas en cifras. Si estamos escribiendo las horas en letras, es mejor de la mañana, sobre todo si se trata de horas aproximadas:

(2) Estábamos citados para las diez de la mañana.

Por otra parte, solo se puede emplear esta abreviatura en el sistema de 12 horas. Si estamos utilizando el de 24, que es el más normal en Europa, no se debe poner.

Su compañera inseparable es p. m. Nos ocuparemos de ella otro día.

También te puede interesar leer el artículo sobre el uso de los dos puntos en horas.

‘Tanto… como…’ sin coma

Como norma general, no se utiliza coma con la expresión tanto… como…:

(1) Le interesan tanto los códices del siglo XIII como los del XIV.

Fíjate en que en el ejemplo (1) no aparece ningún signo de puntuación ni antes de tanto ni antes de como. Así es como hay que hacerlo.

Da igual que la correlación introducida por tanto… como… sea un poquito larga:

(2) Se derivarían graves inconvenientes tanto del aplazamiento de las medidas de estímulo anunciadas por el gobierno como de un exceso de celo en la aplicación de los criterios de sostenibilidad fiscal.

Ya sé que la tentación es fuerte, pero en una oración como (2) no podemos poner coma ni antes de tanto ni antes de como. Es cierto que en la lengua oral aparecen sendas pausas en esa posición, pero no es función de la coma el indicarnos eso. Bastante tiene con guiarnos a través de la estructura de la oración. Si alguien te dijo alguna vez que las comas sirven para señalar pausas, lo siento: te han engañado.

Únicamente se puede poner coma antes de la correlación cuando esta forma un inciso:

(3) Los alumnos, tanto los que estudian como los que no, siempre quieren aprobar.

Esa coma aparece ahí porque la pide otra regla (ver “Quién aporta la coma“) y va emparejada con la de detrás de no para delimitar el inciso. Sin embargo, en el interior de la correlación no hay ninguna coma. Sería una falta de puntuación poner una delante de como.

En definitiva, no hay comas con tanto… como… a no ser que la correlación quede incrustada como un inciso y aun en este caso, nunca la habrá antes de como.

Soluciones: ‘super’ y ‘súper’

Estas son las soluciones al ejercicio sobre la escritura de super. Cada respuesta vale un punto.

a) Este ejercicio es supersencillo.

b) Me voy a comprar una olla superrápida. [Nótese que solo se escriben dos erres].

c) De pequeño me gustaba mucho leer historietas de Superlópez. [La mayúscula que le correspondía al nombre propio pasa al principio porque se forma un nuevo nombre propio].

d) El litro de súper se ha puesto por las nubes. [Aquí estábamos hablando de un tipo de combustible].

e) El año que viene vamos a introducir el nuevo formato super-64. [Atención a la ortografía de los prefijos cuando se unen a cifras].

f) Es un señor supercorrecto.

g) Se ha comprado un super-BMW. [Aquí la dificultad estaba en saber cómo unir el prefijo a las mayúsculas].

h) Voy a acercarme al súper a comprar algo para cenar. [Se trataba de la forma abreviada de supermercado].

i) Dicen que es una especie de super primer ministro. [Cuidado: El prefijo no modifica a primer, sino a toda la secuencia primer ministro].

j) Aquello me pareció superinteresante.

Puedes consultar el artículo sobre la ortografía de super para terminar de despejar dudas.

Ejercicios: ‘super’ y ‘súper’

En este ejercicio tienes que tomar decisiones sobre cómo escribir super: junto, separado, con tilde o sin ella. A lo mejor se nos cruza incluso por medio el guion.

a) Este ejercicio es________sencillo.

b) Me voy a comprar una olla________rápida.

c) De pequeño me gustaba mucho leer historietas de________lópez.

d) El litro de________se ha puesto por las nubes.

e) El año que viene vamos a introducir el nuevo formato________64.

f) Es un señor________correcto.

g) Se ha comprado un________BMW.

h) Voy a acercarme al________a comprar algo para cenar.

i) Dicen que es una especie de________primer ministro.

j) Aquello me pareció________interesante.

Y ahora, a mirar las soluciones.

Coma y llamada de nota

Cuando la coma coincide con una llamada a una nota a pie o final, se pueden seguir dos procedimientos igualmente válidos:

a) Encajar la llamada de nota entre la palabra y la coma:

(1) Tras años y años de guerras intestinas1, el imperio se hallaba al borde del colapso.

b) Colocar primero la coma y después la llamada:

(2) Tras años y años de guerras intestinas,1 el imperio se hallaba al borde del colapso.

Uno y otro procedimiento están avalados por la tradición ortográfica y ortotipográfica del español. Lo único que se nos puede exigir es coherencia, es decir, que siempre usemos el mismo (también cuando la llamada de nota se combina con un punto, por ejemplo).