Etimología de ‘abril’

22 de Abril de 2008

La etimología de abril es dudosa. Su nombre en latín era aprilis. Se ha querido relacionar con el verbo aperire ‘abrir’ a través de una supuesta forma aperilis. La explicación es que en este mes la primavera abre la tierra, las flores, etc. Ovidio se hace eco de tal idea; pero esto, probablemente, no pasa de ser un caso de etimología popular.

También se ha propuesto como origen el griego aphrós ‘espuma’ a través de una forma supuesta aphrilis. El mes de abril estaba dedicado a la diosa Venus, quien, según la leyenda nace de la espuma. Su nombre en griego, Aphrodíte, lleva dentro la palabra espuma, aunque aquí, nuevamente, todo parece indicar que nos movemos en el terreno de la etimología popular.

En este caso, lo único que se sabe con certeza es que no se sabe.

¿’Aparte’ o ‘a parte’?

20 de Abril de 2008

Como norma general, aparte se escribe en una palabra. Tiene varios usos diferentes. En uno de ellos es un adverbio que significa ‘en otro lugar’, ’separado’ o incluso ‘a un lado, al margen’, como en el ejemplo (1):

(1) He tratado de dejar aparte todos los prejuicios que he ido acumulando contra el libro, leerlo, y luego formarme una opinión concreta [Tatuado en papel, acceso: 19-4-2008]

También existe la locución aparte de, que puede significar ‘además’ (2) o ’sin contar’ (3):

(2) Eric Olhsson es diseñador gráfico y trabaja como freelance aparte de ser músico [Graficante, acceso: 19-4-2008]

(3) Aún es joven, tiene 40 años y dos meses contados, y, aparte de unos triglicéridos rebeldes, está razonablemente sano [Fibromialgia, acceso: 20-4-2008]

Estos son los usos más importantes de aparte escrito junto. Quedan dos que solo comentaré de pasada porque no plantean tantas dudas. Hay un aparte adjetivo ‘diferente, singular’ (Ese es un caso aparte) y un aparte sustantivo, como en la expresión hacer un aparte con alguien ‘hablar con otra persona sin que se enteren los demás de lo que dicen’.

Hasta aquí llegan los usos de aparte escrito junto.

Además, ocasionalmente, pueden coincidir la preposición a y el sustantivo parte como palabras independientes en la secuencia a parte (separado):

(4) […] el conseller Huguet quiere escuchar a parte de la sociedad digital y se va a estudiar cómo impulsar la sociedad de la información [K-Government, acceso: 8-4-2008]

Las apariciones de esta combinación son relativamente escasas. Normalmente podremos reconocerla porque admitirá que introduzcamos un artículo entre la preposición y el nombre o incluso que añadamos un artículo y un adjetivo:

(5) El conseller Huguet quiere escuchar a una parte considerable de la sociedad digital

Haz la prueba con los ejemplos (1), (2) y (3); y verás cómo no funciona.

En resumen, antes de escribir a parte separado, desconfía y compruébalo. Probablemente estás metiendo la pata.

Urbi et orbi

7 de Abril de 2008

Esta expresión latina, como casi todas, tiene bastante mala idea y le gusta ponernos la zancadilla. Mi consejo con los latinajos es evitarlos siempre que se pueda, aunque es cierto que este puede estar justificado, pues bendición urbi et orbi designa de manera clara e inequívoca una institución católica: la bendición que imparte el Papa desde el balcón de la Basílica de San Pedro el domingo de Pascua y el día de Navidad.

He aquí un ejemplo en que se usa correctamente:

Benedicto XVI impartirá hoy a mediodía la bendición Urbi et Orbi, a la Ciudad y al Mundo, después de felicitar la Pascua en gran número de idiomas [Abc (España), 23-3-2008]

Podríamos sustituirla por bendición para la ciudad (de Roma) y para el mundo, pero esto probablemente es menos claro. No está de más, en cualquier caso, explicar en castellano a qué nos referimos, como hace el redactor del ejemplo de arriba, pues no todo el mundo tiene por qué entendernos.

Con lo que hay que tener cuidado es con la terminación de los dos nombres, que es -i, aunque algunos cambian la expresión en urbi et orbe por analogía con el castellano orbe.

También se acepta su uso con el significado figurado de ‘universalmente, por todas partes, por todo el mundo’:

Almodóvar ha triunfado urbi et orbi con su original reelaboración posmoderna de tradiciones culturales tan nuestras como la picaresca, el sainete, el melodrama, el esperpento y la astracanada [Bitácora Almendrón, acceso: 7-4-2008]

Etimología de ‘camaleón’

31 de Marzo de 2008

Camaleón, autora: Hjvannes, licencia GNU de documentación libreCamaleón viene del griego khamailéon, que significa ‘león que se arrastra por el suelo’. Al castellano y a las otras lenguas románicas llega por mediación del latín:

Gr. khamailéon > lat. chamaeleon > cast. camaleón

El nombre griego es un compuesto de khamaí ‘por el suelo’ y léon ‘león’.

Se ha explicado como una denominación irónica motivada por su timidez (por ejemplo, Coromines en su Breve diccionario etimológico de la lengua castellana).

Esto es lo que nos cuenta Covarrubias sobre el camaleón en su Tesoro de la lengua castellana o española:

CAMALEON, este animalejo vi en Valencia en el huerto del señor Patriarca Juan de Ribera, de la misma figura que le pintan. Es cosa muy recebida de la su particular naturaleza mantenerse del ayre y mudarse de la color que se le ofrece en su presencia, excepto la roxa y la blanca, que estas no las imita […] Es nombre griego: chamæleon […] Vale tanto como humilis, seu parvulus leo [’león humilde o pequeño’, A. B.] Es el camaleón símbolo del hombre astuto, disimulado y sagaz, que fácilmente se acomoda al gusto y parecer de la persona con quien trata, para engañarla. Significa también el lisonjero y adulador, que si lloráis, llora; y si reís, ríe; y si, a medio día claro, decís vos que es de noche, os dirá que es assí, porque él ve las estrellas. Este tal merecía que se las hicieran ver realmente, con meterle en un poço muy hondo, de donde dizen poderse ver a medio día […]

Pues ya sabéis a qué ateneros con los camaleones (por lo menos, etimológicamente).

Autora de la imagen: Hjvannes, publicada bajo la licencia GNU de documentación libre.

Catalanismos en castellano

28 de Marzo de 2008

El catalán y el castellano son lenguas hermanas: las dos han salido de la misma madre, el latín, y se han criado en la misma casa, la Península Ibérica. Han crecido juntas, y como buenas hermanas que son se han prestado muchas cosas a lo largo de los años. Por eso en castellano encontramos hoy un número nada desdeñable de catalanismos.

Algunos tienen que ver con la gastronomía y se refieren a alimentos o utensilios existentes en los territorios de habla catalana y que Castilla conoció por su mediación, por ejemplo, paella, alioli, dátil, turrón, ensaimada, perol y butifarra.

Otros pertenecen al ámbito amplio de la economía, manufacturas, comercio, trabajo, etc., como peseta, cordel, cantimplora, faena, granel, papel, retal, esquirol, bajel, guante, pólvora, pincel y sastre.

Algunos se refieren a categorizaciones sociales, como orate, charnego y forastero.

También los hay relacionados con la vivienda: barraca, retrete y picaporte.

Entre los términos botánicos podemos citar clavel y trébol.

También son catalanismos capicúa, añoranza, salvaje y muchas otras palabras tan arraigadas hoy en castellano que ni siquiera sospecharíamos que fueron en su día préstamos.

Otra lengua con la que el catalán mantuvo un estrecho e intenso contacto durante siglos es el italiano. Muchos vocablos y conceptos de origen italiano llegan a la Península Ibérica por mediación catalana; y también en el léxico italiano ha dejado su huella el catalán, pero de eso ya tendría que ocuparse un blog de lengua italiana o catalana. Yo, con el castellano, bastante tengo.

Si le interesa el tema, quizás quiera consultar este trabajo de Claudia Sánchez, estudiante de Filología Hispánica en Salamanca, sobre los catalanismos en castellano.

Y si se le ocurre cualquier otra palabra, no deje de contárnoslo con un comentario a esta entrada.

Existen unos pocos nombres cuyo acento cambia de sílaba al formar el plural:

Carácter > caracteres

gimen > remenes

Escimen > espemenes

Como vemos, el acento recae sobre una sílaba diferente, pero la posición relativa se mantiene. Así, para carácter, la sílaba tónica en singular es -rac- frente a -te- para el plural; pero la palabra es llana en singular y lo sigue siendo en plural, pese a que el sufijo de plural -es añade una sílaba.

En el caso de carácter y espécimen, algunos hablantes utilizan un singular regresivo que se forma a partir del plural, quitándole la terminación y manteniendo el acento en la misma sílaba que estaba acentuada en plural:

Caracteres > caracter

Espemenes > especimen

Estos singulares regresivos no están admitidos en la norma.

El singular agudo caracter se suele utilizar con el significado de ‘letra, signo de un sistema de escritura’ (por ejemplo, teclado de 104 caracteres, un caracter del alfabeto cirílico). De esta forma, se reserva carácter para ‘rasgos de la personalidad’ (Pedro tiene buen carácter) y se crea una nueva denominación para ’signo de la escritura’. La norma solo acepta la forma llana carácter para los dos casos.

La norma no acepta el uso del gerundio como modificador de un nombre. He aquí un ejemplo de este uso incorrecto:

[…] en su patio y garaje tenía estacionada una caja de aluminio de tracto-camión conteniendo 30 toneladas de mármol negro […] [Gaceta Parlamentaria (México), año III, n.º 515, acceso: 25-3-2008]

En la frase de arriba el gerundio se está utilizando, incorrectamente, como si fuera un adjetivo. Lo que exige la norma aquí es una oración de relativo. El ejemplo anterior queda así, una vez enmendado:

En su patio y garaje tenía estacionada una caja de aluminio de tracto-camión que contenía 30 toneladas de mármol negro

Estas construcciones son, a menudo, calcos del inglés, por lo que no es raro que aparezcan en traducciones más o menos apresuradas.

Hay un par de excepciones que sí están aceptadas:

a) Se considera correcto este uso en títulos de cuadros, fotografías, etc., por ejemplo:

Cristo expulsando a los mercaderes del templo [Óleo de El Greco]

b) Los gerundios ardiendo e hirviendo sí se pueden utilizar como adjetivos, como en estas oraciones:

Cuando el cíclope duerme, le clava una estaca ardiendo en su único ojo [El Portal de El Algar, acceso: 25-3-2008]

Y aquí nos encontramos con el conocido dilema de la rana y la olla de agua hirviendo [Embajador en el Infierno, acceso: 25-3-2008]

El gerundio en función adjetiva es, después del gerundio de posterioridad, el uso no normativo del gerundio que se da con mayor frecuencia.

¿Tabús o tabúes?

23 de Marzo de 2008

Tabú es un nombre que termina en -u tónica. Las palabras con esta terminación admiten como norma general dos plurales:

a) Plural en -s: tabús, por ejemplo:

Sitios de convivencia virtual como MySpace o SecondLife son […] sitios de exploración en donde todo el tiempo se rompen tabús y códigos de ética [Blog de Octavio Islas, acceso: 23-3-2008]

b) Plural en -es: tabúes:

¿Existen los temas tabúes en la literatura infantil? [Guía de letras, acceso: 23-3-2008]

La opción entre uno y otro sufijo tiene que ver con algunas tendencias.

Las palabras pertenecientes a registros cultos suelen tomar la terminación -es. Un buen ejemplo puede ser nuevamente tabú. Las dos formas son correctas, pero hay una marcada preferencia por tabúes que podemos comprobar mediante una sencilla búsqueda con Google: mientras que para tabús encontramos 69 100 apariciones en toda Internet, para tabúes hay 301 000 [23-3-2008].

Esta preferencia de los registros cultos por la forma -es incluye a adjetivos de procedencia geográfica, étnica o religiosa como zulú, bantú o hindú. Coexisten (y son correctas) las formas hindús e hindúes, pero se suele elegir la segunda.

Como es de esperar, las palabras que remiten a realidades más cotidianas, más de andar por casa, tienden a tomar la terminación -s. En algunos casos, esta es la única que se considera aceptable, por ejemplo, para menús o champús.

De las dos terminaciones, la única que sigue teniendo vitalidad hoy día en castellano es -s. Su competidora -es supone, en este caso, un resto de un procedimiento de formación del plural que hoy solo afecta a palabras terminadas en -u, -i acentuada, pero que antiguamente también se aplicó a las que acababan en -a, -o acentuada (quedan vestigios en formaciones como faralaes o noes). Por eso, si hoy se crea una nueva palabra terminada en -u tónica, su plural se formará con -s. Un ejemplo puede ser cazús (un cazú es un instrumento musical de viento).

En definitiva, aquí más que una norma rígida tenemos tendencias. Por un lado, hay una tendencia general a la simplificación de estos plurales que favorece formas en -s como menús. Por otro lado, hay una tendencia en los registros cultos a preservar el plural -es para las palabras que ya lo tienen, aunque no se les aplique a las nuevas.

Etimología de ‘braga’

18 de Marzo de 2008

No, no; no es que hoy vaya a publicar una entrada “porno”. La palabra braga(s), que en España designa una prenda interior femenina, es de origen celta y muy decente. A nosotros nos llega por mediación del latín braca.

Esta palabra se refería a una prenda de vestir propia de los galos, que los romanos desconocían y que les llamó poderosamente la atención: los pantalones. Cualquiera que haya leído un cómic de Astérix y Obélix se habrá dado cuenta de que los romanos visten toga, mientras que los galos se cubren las piernas con pantalones.

Por un desplazamiento metonímico, la palabra que se utilizaba para referirse a los pantalones empezó a aplicarse a la prenda que estaba en contacto con ellos por la parte interior y después acabó especializándose para la versión femenina.

Este es el significado que tiene hoy en el español europeo, aunque hay una gran variedad de denominaciones en el mundo de habla hispana.

Grosso modo

11 de Marzo de 2008

Grosso modo es una expresión latina que se utiliza a menudo en castellano. Mi consejo aquí, como siempre, es evitar el latinajo sustituyéndolo por una expresión más llana y más clara. No obstante, si alguien se empeña en usarlo, debería tener en cuenta lo siguiente:

  • No debe ir precedido de preposición. Se considera semiculta la forma a grosso modo.
  • Grosso se escribe con dos eses, o sea, nada de (a) groso modo.

Aquí tenemos un ejemplo correcto:

Para entender los posibles impactos de San Glorio sobre la población oriental de osos cantábricos conviene conocer grosso modo la geografía del núcleo oriental y la distribución del oso dentro de ella [Esquí San Glorio, acceso: 11-3-2008]

Hay muchas posibilidades castellanas para sustituir esta locución, dependiendo del contexto en que aparezca: aproximadamente, más o menos, a grandes rasgos, por encima, sin entrar en detalle, etc.

Podría terminar añadiendo que esta ha sido una explicación grosso modo, pero para predicar con el ejemplo diré más bien que eso era, poco más o menos, lo que tenía que contar hoy.