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Plurales en -s

Tradicionalmente, en español los plurales en -s estaban reservados para los sustantivos y adjetivos terminados en vocal:

(1) la vaca > las vacas

(2) el coche > los coches

(3) el panoli > los panolis

(4) el gorro > los gorros

(5) la tribu > las tribus

Eran especiales, no obstante, los plurales de palabras terminadas en -i tónica, en -u tónica y en vocal + y, puesto que aquí se daban alternancias entre la terminación -s y la terminación -es.

También se presentaba ocasionalmente la desinencia -s en el plural de las onomatopeyas terminadas en consonante:

(6) el tictac > los tictacs

Sin embargo, en las últimas décadas el español ha recibido un gran aporte de préstamos que proceden mayoritariamente del inglés. Estas palabras suelen terminar en consonantes que resultan ajenas a la estructura tradicional de nuestra lengua, donde las posibilidades para que un sustantivo o adjetivo acabaran en consonante estaban muy limitadas: solamente eran admisibles en español las terminaciones -d, -j, -l, -n, -r, -s, -x, -y, -z.

Como consecuencia de la incorporación de préstamos se han unido al modelo de formación del plural en -s toda una serie de palabras que terminan en -b, -c, -f, -g, -k, -m, -p, -t, -v, -w, por ejemplo:

(7) el kebab > los kebabs

(8) el airbag > los airbags

(9) el kayak > los kayaks

A estos hay que añadirles los sustantivos y adjetivos que terminan en combinaciones de dos o más consonantes, pues también forman su plural añadiendo -s:

(10) el gong > los gongs

En este último grupo, no obstante, hay que hacer mención aparte de los que terminan en -ch, ya que vacilan entre el modelo de plural en -s y el modelo en -es.

El modelo en -s ha terminado por recoger a todos los préstamos que terminan en consonantes raras. De ahí que una palabra que hemos adoptado recientemente del turco, como kebab (7), pluralice también de esta manera. Es más, incluso han quedado incluidos aquí los latinismos de uso corriente que terminan en las consonantes mencionadas. Estos nunca forman el plural a la manera latina, sino que añaden, sin más, una ese. Pensemos, por ejemplo, en los currículums.

Así, el plural en -s se ha convertido en el modelo general para la formación del plural de cualquier sustantivo o adjetivo procedente de cualquier lengua que presente una consonante final ajena a la morfología del español.

Siguiendo los enlaces de arriba accederás a explicaciones más detalladas sobre la formación del plural correspondiente a cada una de las terminaciones individuales.

Masculinos en -o

La desinencia más típica para el masculino en español es -o. Muchos sustantivos y adjetivos masculinos presentan esta terminación, por ejemplo:

(1) el niño

(2) un gato negro

Podemos comprobar que es la terminación la que expresa el género en los ejemplos (1) y (2) porque si la sustituimos, este se modifica:

(3) la niña

(4) una gata negra

Es importante aclarar que, en el caso de los sustantivos, únicamente podemos hablar de terminaciones de género para los que tienen moción de género, es decir, para los que cambian de género para adaptarse al sexo del ser al que nombran, tal como ocurre con los ejemplos de arriba. Además de estos existen los denominados sustantivos de género  inherente, cuyo género es fijo: o son masculinos o son femeninos, y no alternan entre un género y el otro. Es cierto que para estos también se suele cumplir que los que terminan en o son masculinos, por ejemplo:

(5) el gazpacho

(6) el libro

Sin embargo, esto no es así necesariamente. Aunque sean menos numerosos, también existen sustantivos terminados en o de género femenino:

(7) la mano

(8) la libido

Pero, sobre todo, no se produce un cambio de género cuando modificamos la terminación; simplemente, se destruye la palabra:

(9) mana

(10) libida

Esto lo que nos indica es que la condición de masculino o femenino en el caso de los sustantivos de género inherente no está asociada a un segmento específico dentro de la palabra, sino que es toda ella en su conjunto la que le sirve de soporte.

Plural de palabras terminadas en consonante + y

Los únicos sustantivos y adjetivos que mantienen en español la terminación consonante + y son los extranjerismos no adaptados, como, por ejemplo, baby o zloty. Estos forman su plural añadiendo una ese:

(1) mi baby > mis babys

(2) el zloty > los zlotys

En cuanto se adaptan al español, se cambia la terminación -y por -i. Eso es lo que ha ocurrido ya con muchos de ellos como brandy > brandi, curry > curri, derby > derbi, freaky > friki, etc. Una vez que se ha producido ese cambio, forman su plural de manera completamente regular añadiendo una ese:

(3) el derbi > los derbis

(4) el friki > los frikis

El que una palabra se mantenga como extranjerismo crudo o se adapte al español es sobre todo cuestión de tiempo y de uso.

Otro asunto diferente es lo que ocurre con el plural de las palabras terminadas en vocal + y.

Plural de palabras terminadas en -á

Los sustantivos y adjetivos terminados en  forman el plural añadiendo una ese:

(1) la mamá > las mamás

(2) el pachá > los pachás

Como curiosidad podemos decir que hay un modelo antiguo en -es del que todavía se encuentran restos en palabras de uso poco frecuente, como faralaesalbalaes:

(3) Entonces aparecía una cantaora con traje de faralaes, muy seria y con un clavel pinchado en lo alto del moño, y se ponía a cantar en una jerga ininteligible una supuesta copla de cante jondo [Manuel Ruiz-Castillo: Muchos recuerdos de Tip].

(4) Los escribanos de los concejos debían ocuparse de trasladar a los correspondientes libros todos los privilegios, cartas, ordenanzas, cédulas y albalaes [Isabel Martínez Navas: Gobierno y administración de la ciudad de Logroño en el Antiguo Régimen].

También forma así su plural la vocal a:

(5) la a > las aes

Este modelo antiguo es el mismo que encontramos en el plural de las palabras terminadas en  y en el plural de las palabras terminadas en . Salvo los ejemplos mencionados, hay que evitarlo en los sustantivos y adjetivos terminados en -a tónica. Son incorrectos los plurales como papasessofases.

Plural de palabras terminadas en vocal átona

Los sustantivos y adjetivos que terminan en vocal átona forman el plural añadiendo -s:

(1) la marquesa > las marquesas

(2) el jefe > los jefes

(3) el panoli > los panolis

(4) el ciruelo > los ciruelos

(5) el espíritu > los espíritus

Cuando decimos que la vocal es átona, nos referimos simplemente al hecho de que se pronuncia sin acento, es decir, que el golpe de voz de la pronunciación no recae sobre ella. Esto es independiente de si se escribe con tilde o sin tilde. Si no tienes claro el concepto, te conviene leer el artículo en el que se explica cómo determinar cuál es la sílaba tónica de una palabra.

Plural de palabras terminadas en -j

Los sustantivos y adjetivos terminados en jota forman el plural añadiendo -es:

(1) el reloj > los relojes

(2) el boj > los bojes

(3) el carcaj > los carcajes

Se trata de un grupo de palabras extremadamente reducido: apenas encontramos una docena. Aparte de las citadas arriba, se puede mencionar algún préstamo reciente:

(4) el sij > los sijes

Las palabras de origen extranjero, cuando ya están suficientemente integradas en el español pasan a formar el plural según los modelos disponibles en nuestra lengua.

Plural de palabras terminadas en -k

Los sustantivos y adjetivos terminados en ka forman el plural añadiendo -s:

(1) El ebook > los ebooks

(2) El anorak > los anoraks

Como se puede ver por los ejemplos, se trata de palabras de origen extranjero. Son relativamente frecuentes porque muchas de las palabras del inglés presentan esta terminación. Como es sabido, esta lengua es la principal fuente de préstamos lingüísticos en el español actual.

Plural de palabras terminadas en -z

Los sustantivos y adjetivos que terminan en -z forman el plural añadiendo -es:

(1) el juez > los jueces

(2) el alférez > los alféreces

(3) la codorniz > las codornices

Las palabras con esta terminación por lo general forman parte del léxico patrimonial del español; es decir, se trata de palabras de toda la vida cuyo plural no presenta mayor dificultad. La única precaución que hay que tener es estar atento al cambio de la consonante final, pues al entrar la zeta en contacto con la e de la terminación, se convierte en ce:

(4) -z > -ces

Tales alternancias de consonantes para una misma palabra son las que suelen inducir a error a quienes tienen dificultades ortográficas.

Esta regla se aplica siempre que la zeta no vaya acompañada de más consonantes, pues de lo contrario entraría en funcionamiento lo previsto para el plural de palabras terminadas en dos o más consonantes.

Plural de palabras terminadas en -ch

En español apenas hay un puñado de sustantivos y adjetivos terminados en -ch. Por lo general se mantienen invariables en plural:

(1) el zarévich > los zarévich

Algunos de los más frecuentes forman el plural añadiendo -es:

(2) el sándwich > los sándwiches

Otros vacilan todavía entre las dos posibilidades:

(3) el brunch > los brunch / los brunches

Como es fácil apreciar por los ejemplos, se trata en todos los casos de palabras tomadas de otras lenguas y además tienden a mostrar a las claras su condición de extranjerismos. Es esta falta de adaptación a nuestra lengua lo que da pie a las vacilaciones en la formación de su plural, que resultan más notables en aquellos que presentan menor frecuencia de uso.