Archivo de la categoría: adjetivo

Plural de palabras terminadas en -ó

Los sustantivos y adjetivos terminados en forman su plural añadiendo la terminación -s:

(1) el plató > los platós

(2) el yoyó > los yoyós

Apenas hay unas decenas de sustantivos y adjetivos que presenten esta terminación en español y casi todos proceden de otras lenguas.

Hay que mencionar aquí un par de excepciones que forman el plural con la terminación -es:

(3) el no > los noes

(4) el paletó > los paletoes

La primera y principal de estas excepciones es la negación no (3), que cuando se sustantiva puede utilizarse en plural (los noes). La segunda afecta a una palabra, paletó, que ha caído en desuso por la sencilla razón de que se refiere a un abrigo que estuvo de moda en el siglo XIX y después desapareció de la circulación. Esta palabra anticuada referida a una prenda de vestir anticuada conserva una forma también anticuada de formar el plural. La terminación -es se empleaba antiguamente en el plural de las palabras terminadas en vocal tónica. Hoy se conserva con cierto vigor en palabras terminadas en o en . El sustantivo paletó (en las escasas ocasiones en que se usa) presenta también un plural regular paletós que resulta igualmente correcto.

Masculinos en -e

Algunos sustantivos con moción de género forman el masculino con la terminación -e:

(1) el jefe

(2) el conde

Para los masculinos en -e encontramos femeninos con -a o con otras terminaciones:

(3) la jefa

(4) la condesa

No obstante, también hay muchos que son comunes en cuanto al género:

(5) el intérprete – la intérprete

(6) el contable – la contable

También tenemos adjetivos terminados en -e. Estos mantienen la misma terminación para el femenino:

(7) un jefe insoportable – una jefa insoportable

(8) un contable exigente – una contable exigente

Por tanto, la situación a este respecto es análoga a lo que observamos para los sustantivos comunes en cuanto al género en ejemplos como (5) y (6).

Si no hay moción de género, no podemos hablar propiamente de terminaciones de masculino. Es cierto que dentro de los sustantivos de género inherente tenemos bastantes que terminan en -e y son masculinos (por ejemplo, el coche). Sin embargo, el género no reside en esa terminación, sino en la palabra entera, pues no hay posibilidad de modificarlo alterando el segmento en cuestión.

Plurales sin terminación especial

Algunos sustantivos y adjetivos no añaden ninguna terminación especial para formar el plural. Esto significa que tienen la misma forma en plural y en singular. Se trata de un grupo muy reducido; concretamente, los que terminan en -s o en -x y no son agudos:

(1) el virus > los virus

(2) el fénix > los fénix

En realidad podemos reducir estos dos grupos a uno solo si nos percatamos de que la grafía x encierra dos sonidos: [ks]. Lo que cuenta para la formación del plural es la pronunciación, no la escritura, por lo que, en el fondo, estamos hablando en los dos casos de lo mismo: sustantivos y adjetivos que se pronuncian con -s final, independientemente de cómo se escriban.

Hay además algunos grupúsculos que forman el plural de esta manera. Esto incluye a algunos de los que terminan en -ch (no son todos y además se trata de los menos frecuentes):

(3) el zarévich > los zarévich

(4) el crómlech > los crómlech

Otro de los grupúsculos es el formado por préstamos que terminan en -ts:

(5) el test > los test

(6) el podcast > los podcast

En este caso, el motivo tiene una fácil explicación: resulta difícil para un hablante de español pronunciar la secuencia -sts en final de palabra.

Atención, el hecho de que determinadas palabras no añadan una terminación de plural no quiere decir que no tengan plural. Sí que lo tienen. Esto se puede comprobar por la concordancia en plural que inducen en los determinantes y, en su caso, adjetivos de que se rodean:

(7) el virus mortífero > los virus mortíferos

Los determinantes y los adjetivos no tienen número de por sí, sino que se limitan a adoptar el que les va marcando el sustantivo con el que se asocian. Por eso, ejemplos como el de (7) nos demuestran que el sustantivo virus tiene un plural con todas las de la ley. La única diferencia con plurales como los de niños o árboles consiste en que no adopta una forma especial para expresarlo.

Plurales en -es

La desinencia -es es la que tradicionalmente se utiliza para formar el plural de los sustantivos y adjetivos terminados en consonante. La encontramos en los que acaban en -d, -j, -l, -n, -r, -s, -y, -z, que vienen a ser las consonantes que pueden aparecer en posición final de palabra en el léxico patrimonial del español. He aquí algunos ejemplos:

(1) la pared > las paredes

(2) el reloj > los relojes

(3) el árbol > los árboles

(4) el cañón > los cañones

(5) el color > los colores

(6) el anís > los anises

(7) la ley > las leyes

(8) la nuez > las nueces

Hay que hacer algunas advertencias sobre la lista anterior. Para empezar, solamente algunos de los sustantivos y adjetivos terminados en -s forman el plural de esta manera. A estos se les han añadido en tiempos más recientes algunos de los préstamos terminados en -x por la sencilla razón de que en la lengua hablada terminan en -s, por más que la ortografía enmascare este hecho. Respecto de los que terminan en -y conviene saber que la desinencia -es únicamente se aplica a los que terminan en vocal + -y (y ni siquiera a todos). Los terminados en consonante + -y constituyen un grupo especial que presenta sus propias dificultades. Lo más recomendable para todos estos casos es leer los artículos correspondientes.

Con el tiempo han ido entrando en el vocabulario de nuestra lengua préstamos de diversas lenguas terminados en consonantes que no son las anteriores, pero estos toman la terminación de plural -s. No obstante, hay que hacer mención aparte de los terminados en -ch. Estos siguen a veces el modelo de plural en -es, aunque tienden más bien a no añadir ninguna terminación.

Encontramos la terminación -es, asimismo, en algunos de los sustantivos y adjetivos terminados en o en -ú. Excepcionalmente, además, aparece en alguna palabra terminada en o en -ó.

Otro de sus reductos es el plural de las vocales.

Última advertencia: las palabras terminadas en dos o más consonantes no siguen este modelo aunque la última sea alguna de las mencionadas arriba. Cuando se agrupan consonantes, nos pasamos al bando de los plurales en -s.

Como ves, la formación del plural es más complicada de lo que parece. Intuitivamente está bastante claro cuándo se aplica cada terminación, pero en cuanto empezamos a descender al detalle, las cosas se van enredando.

Cada uno de los enlaces de este artículo conduce a explicaciones más detalladas para los casos concretos que se mencionan.

Soluciones: concordancia del adjetivo con dos o más sustantivos

Estas son las soluciones al ejercicio de concordancia del adjetivo con dos o más sustantivos. Cada respuesta correcta vale un punto.

a) un tractor y un remolque negros

b) una vaca y una oveja lecheras

c) una cabra y un tractor franceses

d) extraordinario riesgo y dificultades

e) con gigantescas ampollas y callos en los pies

f) galletas y chocolate suizos

g) una vaca y un reloj de cuco suizos

h) vacas, cabras y ovejas extranjeras

i) toros y vacas extranjeros

j) magníficas reses y relojes de cuco

Ejercicios: concordancia del adjetivo con dos o más sustantivos

A continuación vas a encontrar diez oraciones en las que debes añadir las terminaciones correctas para los adjetivos. Se indican en negrita los sustantivos con los que concuerda el adjetivo. Te puede servir de ayuda el artículo en que se explica la concordancia del adjetivo con dos o más sustantivos. Para acceder a las soluciones solo tienes que pinchar en el enlace.

a) Me he comprado un tractor y un remolque negr___.

b) Tengo una vaca y una oveja lecher___.

c) Tengo una cabra y un tractor frances___.

d) El ganadero ascendió a los Alpes con extraordinari___ riesgo y dificultades.

e) El ganadero descendió de los Alpes con gigantesc___ ampollas y callos en los pies.

f) Él es nuestro proveedor de galletas y chocolate suiz___.

g) Me han regalado una vaca y un reloj de cuco suiz___.

h) El señor Schmidt colecciona vacas, cabras y ovejas extranjer___. Tiene ya la granja a reventar.

i) El señor Schmidt colecciona toros y vacas extranjer___. Tiene ya la granja a reventar.

j) Este país produce magnífic___ reses y relojes de cuco.

Plurales en -s

Tradicionalmente, en español los plurales en -s estaban reservados para los sustantivos y adjetivos terminados en vocal:

(1) la vaca > las vacas

(2) el coche > los coches

(3) el panoli > los panolis

(4) el gorro > los gorros

(5) la tribu > las tribus

Eran especiales, no obstante, los plurales de palabras terminadas en -i tónica, en -u tónica y en vocal + y, puesto que aquí se daban alternancias entre la terminación -s y la terminación -es.

También se presentaba ocasionalmente la desinencia -s en el plural de las onomatopeyas terminadas en consonante:

(6) el tictac > los tictacs

Sin embargo, en las últimas décadas el español ha recibido un gran aporte de préstamos que proceden mayoritariamente del inglés. Estas palabras suelen terminar en consonantes que resultan ajenas a la estructura tradicional de nuestra lengua, donde las posibilidades para que un sustantivo o adjetivo acabaran en consonante estaban muy limitadas: solamente eran admisibles en español las terminaciones -d, -j, -l, -n, -r, -s, -x, -y, -z.

Como consecuencia de la incorporación de préstamos se han unido al modelo de formación del plural en -s toda una serie de palabras que terminan en -b, -c, -f, -g, -k, -m, -p, -t, -v, -w, por ejemplo:

(7) el kebab > los kebabs

(8) el airbag > los airbags

(9) el kayak > los kayaks

A estos hay que añadirles los sustantivos y adjetivos que terminan en combinaciones de dos o más consonantes, pues también forman su plural añadiendo -s:

(10) el gong > los gongs

En este último grupo, no obstante, hay que hacer mención aparte de los que terminan en -ch, ya que vacilan entre el modelo de plural en -s y el modelo en -es.

El modelo en -s ha terminado por recoger a todos los préstamos que terminan en consonantes raras. De ahí que una palabra que hemos adoptado recientemente del turco, como kebab (7), pluralice también de esta manera. Es más, incluso han quedado incluidos aquí los latinismos de uso corriente que terminan en las consonantes mencionadas. Estos nunca forman el plural a la manera latina, sino que añaden, sin más, una ese. Pensemos, por ejemplo, en los currículums.

Así, el plural en -s se ha convertido en el modelo general para la formación del plural de cualquier sustantivo o adjetivo procedente de cualquier lengua que presente una consonante final ajena a la morfología del español.

Siguiendo los enlaces de arriba accederás a explicaciones más detalladas sobre la formación del plural correspondiente a cada una de las terminaciones individuales.

Masculinos en -o

La desinencia más típica para el masculino en español es -o. Muchos sustantivos y adjetivos masculinos presentan esta terminación, por ejemplo:

(1) el niño

(2) un gato negro

Podemos comprobar que es la terminación la que expresa el género en los ejemplos (1) y (2) porque si la sustituimos, este se modifica:

(3) la niña

(4) una gata negra

Es importante aclarar que, en el caso de los sustantivos, únicamente podemos hablar de terminaciones de género para los que tienen moción de género, es decir, para los que cambian de género para adaptarse al sexo del ser al que nombran, tal como ocurre con los ejemplos de arriba. Además de estos existen los denominados sustantivos de género  inherente, cuyo género es fijo: o son masculinos o son femeninos, y no alternan entre un género y el otro. Es cierto que para estos también se suele cumplir que los que terminan en o son masculinos, por ejemplo:

(5) el gazpacho

(6) el libro

Sin embargo, esto no es así necesariamente. Aunque sean menos numerosos, también existen sustantivos terminados en o de género femenino:

(7) la mano

(8) la libido

Pero, sobre todo, no se produce un cambio de género cuando modificamos la terminación; simplemente, se destruye la palabra:

(9) mana

(10) libida

Esto lo que nos indica es que la condición de masculino o femenino en el caso de los sustantivos de género inherente no está asociada a un segmento específico dentro de la palabra, sino que es toda ella en su conjunto la que le sirve de soporte.

Plural de palabras terminadas en consonante + y

Los únicos sustantivos y adjetivos que mantienen en español la terminación consonante + y son los extranjerismos no adaptados, como, por ejemplo, baby o zloty. Estos forman su plural añadiendo una ese:

(1) mi baby > mis babys

(2) el zloty > los zlotys

En cuanto se adaptan al español, se cambia la terminación -y por -i. Eso es lo que ha ocurrido ya con muchos de ellos como brandy > brandi, curry > curri, derby > derbi, freaky > friki, etc. Una vez que se ha producido ese cambio, forman su plural de manera completamente regular añadiendo una ese:

(3) el derbi > los derbis

(4) el friki > los frikis

El que una palabra se mantenga como extranjerismo crudo o se adapte al español es sobre todo cuestión de tiempo y de uso.

Otro asunto diferente es lo que ocurre con el plural de las palabras terminadas en vocal + y.

Plural de palabras terminadas en -é

Los sustantivos y adjetivos terminados en -é forman el plural añadiendo una ese:

(1) el chimpancé > los chimpancés

(2) el carné > los carnés

Este plural no presenta mayor dificultad. Solamente tenemos que tener cuidado para que no se nos deslice una forma vulgar en -ses que circula por ahí: cafeses, chaleses.