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Soluciones: concordancia del adjetivo con dos o más sustantivos

Estas son las soluciones al ejercicio de concordancia del adjetivo con dos o más sustantivos. Cada respuesta correcta vale un punto.

a) un tractor y un remolque negros

b) una vaca y una oveja lecheras

c) una cabra y un tractor franceses

d) extraordinario riesgo y dificultades

e) con gigantescas ampollas y callos en los pies

f) galletas y chocolate suizos

g) una vaca y un reloj de cuco suizos

h) vacas, cabras y ovejas extranjeras

i) toros y vacas extranjeros

j) magníficas reses y relojes de cuco

Ejercicios: concordancia del adjetivo con dos o más sustantivos

A continuación vas a encontrar diez oraciones en las que debes añadir las terminaciones correctas para los adjetivos. Se indican en negrita los sustantivos con los que concuerda el adjetivo. Te puede servir de ayuda el artículo en que se explica la concordancia del adjetivo con dos o más sustantivos. Para acceder a las soluciones solo tienes que pinchar en el enlace.

a) Me he comprado un tractor y un remolque negr___.

b) Tengo una vaca y una oveja lecher___.

c) Tengo una cabra y un tractor frances___.

d) El ganadero ascendió a los Alpes con extraordinari___ riesgo y dificultades.

e) El ganadero descendió de los Alpes con gigantesc___ ampollas y callos en los pies.

f) Él es nuestro proveedor de galletas y chocolate suiz___.

g) Me han regalado una vaca y un reloj de cuco suiz___.

h) El señor Schmidt colecciona vacas, cabras y ovejas extranjer___. Tiene ya la granja a reventar.

i) El señor Schmidt colecciona toros y vacas extranjer___. Tiene ya la granja a reventar.

j) Este país produce magnífic___ reses y relojes de cuco.

Plurales en -s

Tradicionalmente, en español los plurales en -s estaban reservados para los sustantivos y adjetivos terminados en vocal:

(1) la vaca > las vacas

(2) el coche > los coches

(3) el panoli > los panolis

(4) el gorro > los gorros

(5) la tribu > las tribus

Eran especiales, no obstante, los plurales de palabras terminadas en -i tónica, en -u tónica y en vocal + y, puesto que aquí se daban alternancias entre la terminación -s y la terminación -es.

También se presentaba ocasionalmente la desinencia -s en el plural de las onomatopeyas terminadas en consonante:

(6) el tictac > los tictacs

Sin embargo, en las últimas décadas el español ha recibido un gran aporte de préstamos que proceden mayoritariamente del inglés. Estas palabras suelen terminar en consonantes que resultan ajenas a la estructura tradicional de nuestra lengua, donde las posibilidades para que un sustantivo o adjetivo acabaran en consonante estaban muy limitadas: solamente eran admisibles en español las terminaciones -d, -j, -l, -n, -r, -s, -x, -y, -z.

Como consecuencia de la incorporación de préstamos se han unido al modelo de formación del plural en -s toda una serie de palabras que terminan en -b, -c, -f, -g, -k, -m, -p, -t, -v, -w, por ejemplo:

(7) el kebab > los kebabs

(8) el airbag > los airbags

(9) el kayak > los kayaks

A estos hay que añadirles los sustantivos y adjetivos que terminan en combinaciones de dos o más consonantes, pues también forman su plural añadiendo -s:

(10) el gong > los gongs

En este último grupo, no obstante, hay que hacer mención aparte de los que terminan en -ch, ya que vacilan entre el modelo de plural en -s y el modelo en -es.

El modelo en -s ha terminado por recoger a todos los préstamos que terminan en consonantes raras. De ahí que una palabra que hemos adoptado recientemente del turco, como kebab (7), pluralice también de esta manera. Es más, incluso han quedado incluidos aquí los latinismos de uso corriente que terminan en las consonantes mencionadas. Estos nunca forman el plural a la manera latina, sino que añaden, sin más, una ese. Pensemos, por ejemplo, en los currículums.

Así, el plural en -s se ha convertido en el modelo general para la formación del plural de cualquier sustantivo o adjetivo procedente de cualquier lengua que presente una consonante final ajena a la morfología del español.

Siguiendo los enlaces de arriba accederás a explicaciones más detalladas sobre la formación del plural correspondiente a cada una de las terminaciones individuales.

Masculinos en -o

La desinencia más típica para el masculino en español es -o. Muchos sustantivos y adjetivos masculinos presentan esta terminación, por ejemplo:

(1) el niño

(2) un gato negro

Podemos comprobar que es la terminación la que expresa el género en los ejemplos (1) y (2) porque si la sustituimos, este se modifica:

(3) la niña

(4) una gata negra

Es importante aclarar que, en el caso de los sustantivos, únicamente podemos hablar de terminaciones de género para los que tienen moción de género, es decir, para los que cambian de género para adaptarse al sexo del ser al que nombran, tal como ocurre con los ejemplos de arriba. Además de estos existen los denominados sustantivos de género  inherente, cuyo género es fijo: o son masculinos o son femeninos, y no alternan entre un género y el otro. Es cierto que para estos también se suele cumplir que los que terminan en o son masculinos, por ejemplo:

(5) el gazpacho

(6) el libro

Sin embargo, esto no es así necesariamente. Aunque sean menos numerosos, también existen sustantivos terminados en o de género femenino:

(7) la mano

(8) la libido

Pero, sobre todo, no se produce un cambio de género cuando modificamos la terminación; simplemente, se destruye la palabra:

(9) mana

(10) libida

Esto lo que nos indica es que la condición de masculino o femenino en el caso de los sustantivos de género inherente no está asociada a un segmento específico dentro de la palabra, sino que es toda ella en su conjunto la que le sirve de soporte.

Plural de palabras terminadas en consonante + y

Los únicos sustantivos y adjetivos que mantienen en español la terminación consonante + y son los extranjerismos no adaptados, como, por ejemplo, baby o zloty. Estos forman su plural añadiendo una ese:

(1) mi baby > mis babys

(2) el zloty > los zlotys

En cuanto se adaptan al español, se cambia la terminación -y por -i. Eso es lo que ha ocurrido ya con muchos de ellos como brandy > brandi, curry > curri, derby > derbi, freaky > friki, etc. Una vez que se ha producido ese cambio, forman su plural de manera completamente regular añadiendo una ese:

(3) el derbi > los derbis

(4) el friki > los frikis

El que una palabra se mantenga como extranjerismo crudo o se adapte al español es sobre todo cuestión de tiempo y de uso.

Otro asunto diferente es lo que ocurre con el plural de las palabras terminadas en vocal + y.

Concordancia: señoría, excelencia, alteza, etc.

La concordancia de tratamientos como señoría, alteza, excelencia, santidad, majestad, etc. presenta sus dificultades.

Por un lado, hay que tener claro que su género gramatical es femenino. Esto obliga a que los determinantes y adjetivos de los que se rodean estos nombres concuerden con ellos en femenino, como en este ejemplo:

(1) A la 1:30 de la tarde su señoría ilustrísima se dirigió a la iglesia, en donde administró la confirmación a 542 niños [Ana Isabel Herrera Sotillo: Monseñor Thiel en Costa Rica].

(2) Como muestra de nuestro rechazo a esta orientación inapropiada, hemos tomado la decisión de llamar a consultas al embajador de nuestra majestad en Madrid por un periodo indeterminado [En Pedro Rojo Pérez (ed.): El 2007 visto por los árabes].

En el ejemplo (1) el adjetivo ilustrísima está en femenino a pesar de referirse a un hombre porque toma el género femenino del sustantivo señoría. Lo mismo ocurre en (2) con el posesivo nuestra.

Por otra parte, nunca desaparece del todo la idea de que son nombres que se refieren a personas y que estas personas tienen sexo. Por eso, cuando se refieren a un hombre, el género masculino reaparece en cuanto nos alejamos del entorno inmediato del tratamiento en cuestión. Esto es lo que podemos observar en el siguiente ejemplo:

(3) He visto que su excelencia es habilísimo en conspiración, intriga y golpes de Estado [José Saramago: Cuadernos de Lanzarote I].

En (3) el adjetivo habilísimo no concuerda con el género femenino de excelencia, sino con la idea de masculinidad que va asociada al portador de ese título. Esta es la forma correcta de hacer esta concordancia. El género masculino es el que emplearemos fuera de los determinantes y adjetivos que arropan directamente al tratamiento honorífico.

Tampoco está de más recordar que los tratamientos y títulos honoríficos se escriben siempre con minúscula.

Plural de palabras terminadas en -á

Los sustantivos y adjetivos terminados en  forman el plural añadiendo una ese:

(1) la mamá > las mamás

(2) el pachá > los pachás

Como curiosidad podemos decir que hay un modelo antiguo en -es del que todavía se encuentran restos en palabras de uso poco frecuente, como faralaesalbalaes:

(3) Entonces aparecía una cantaora con traje de faralaes, muy seria y con un clavel pinchado en lo alto del moño, y se ponía a cantar en una jerga ininteligible una supuesta copla de cante jondo [Manuel Ruiz-Castillo: Muchos recuerdos de Tip].

(4) Los escribanos de los concejos debían ocuparse de trasladar a los correspondientes libros todos los privilegios, cartas, ordenanzas, cédulas y albalaes [Isabel Martínez Navas: Gobierno y administración de la ciudad de Logroño en el Antiguo Régimen].

También forma así su plural la vocal a:

(5) la a > las aes

Este modelo antiguo es el mismo que encontramos en el plural de las palabras terminadas en  y en el plural de las palabras terminadas en . Salvo los ejemplos mencionados, hay que evitarlo en los sustantivos y adjetivos terminados en -a tónica. Son incorrectos los plurales como papasessofases.

Plural de palabras terminadas en vocal átona

Los sustantivos y adjetivos que terminan en vocal átona forman el plural añadiendo -s:

(1) la marquesa > las marquesas

(2) el jefe > los jefes

(3) el panoli > los panolis

(4) el ciruelo > los ciruelos

(5) el espíritu > los espíritus

Cuando decimos que la vocal es átona, nos referimos simplemente al hecho de que se pronuncia sin acento, es decir, que el golpe de voz de la pronunciación no recae sobre ella. Esto es independiente de si se escribe con tilde o sin tilde. Si no tienes claro el concepto, te conviene leer el artículo en el que se explica cómo determinar cuál es la sílaba tónica de una palabra.

Plural de palabras terminadas en -j

Los sustantivos y adjetivos terminados en jota forman el plural añadiendo -es:

(1) el reloj > los relojes

(2) el boj > los bojes

(3) el carcaj > los carcajes

Se trata de un grupo de palabras extremadamente reducido: apenas encontramos una docena. Aparte de las citadas arriba, se puede mencionar algún préstamo reciente:

(4) el sij > los sijes

Las palabras de origen extranjero, cuando ya están suficientemente integradas en el español pasan a formar el plural según los modelos disponibles en nuestra lengua.