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Los sustantivos y adjetivos terminados en -t forman el plural añadiendo la terminación -s, por ejemplo:

(1) argot – argots

Las palabras con esta terminación son préstamos. La del ejemplo anterior lo es del francés, pero también los hay, entre otros, del latín (2), del inglés (3), del catalán (4) y hasta del checo (5).

(2) El Consejo tiene déficits de funcionamiento [Río Negro (Argentina), acceso: 14-3-2013]

(3) En la nueva versión es posible realizar chats en grupo en los que se podrán incluir hasta 30 integrantes [Expansión (España), acceso: 14-3-2013]

(4) Cargó con dos inmensos salchichones, cinco fuets, un lomo embuchado, y se abstuvo de comprar butifarras para seguir el rito de comprarlas en La Garriga [Manuel Vázquez Montalbán: La soledad del mánager, tomado de CREA, acceso: 14-3-2013]

(5) ¿Merecen la pena los robots quirúrgicos? [MIT Technology Review (edición en español), acceso: 14-3-2013]

Conviene advertir que para muchos de los préstamos terminados en -et existe una forma castellanizada sin la -t final, por ejemplo:

(6) carnet – carné

(7) chalet – chalé

(8) ticket – tique

Por lo general, es preferible usar la versión castellanizada, que es más sencilla. Para formar el plural se añade simplemente una -s como con cualquier palabra terminada en -e: carnés, chalés, tiques.

No está de más aclarar que, junto a tique, existe una forma tiquete que se utiliza en algunos países y es perfectamente válida. Su plural no presenta ninguna dificultad.

Los sustantivos y adjetivos terminados en -r forman el plural añadiendo la terminación -es. Encontramos numerosos ejemplos en español: menor – menores, labor – labores, castañar – castañares, tahúr – tahúres, elixir – elixires, taller – talleres, etc.

Los préstamos de otras lenguas, una vez que se encuentran lo suficientemente asentados en la nuestra, se amoldan a esta regla. Este es el estado en que se encuentran ya palabras como máster, escáner, suéter, gánster, etc., cuyos plurales másteres, escáneres, suéteres y gánsteres tenemos ejemplificados a continuación:

(1) Los esfuerzos de los alumnos no se verán ya recompensados con diplomaturas o licenciaturas, sino con grados o másteres [El Mundo (España), acceso: 27-11-2012]

(2) Unas 17 cárceles del país contarán con escáneres corporales [Panorama (Venezuela), acceso: 27-11-2012]

(3) Pancartas, suéteres del Real Madrid y Barcelona, equipos en los que militan las máximas luminarias de España, encendieron el ambiente para sorpresa de los jugadores ibéricos [Crítica (Panamá), acceso: 27-11-2012]

(4) Año tras año hay cineastas que no dejan de retratar la psicología de los criminales, sobre todo de los gánsteres [La Prensa (Honduras), acceso: 27-11-2012]

Un caso excepcional es el de carácter, que añade -es para formar el plural, pero desplaza el acento: carácter – caracteresSe puede consultar una explicación más detallada siguiendo el enlace anterior.

También constituyen una excepción las palabras esdrújulas, como mánager, que se mantienen invariables en plural: los mánager.

Los sustantivos súperhíper, construidos por acortamiento de supermercado e hipermercado, se mantienen también invariables en plural: los súper, los híper.

La teoría está muy bien, pero ahora te conviene un poco de práctica.

Currículum es un préstamo del latín que se emplea en español con dos significados principales. Por un lado, es el historial profesional y académico de una persona. Ese es el sentido con el que aparece en (1). Por otro lado, puede referirse a un plan de estudios, como en (2):

(1) Te cogen el currículum, pero después nunca te llaman [El País (España), acceso: 6-11-2012]

(2) Pero para muchos la física es una de las materias más áridas de todo el currículum escolar; incluso más árida que la matemática [El País (Uruguay), acceso: 6-11-2012]

No hay necesidad de escribirlo en cursiva porque está plenamente integrado en el léxico de nuestra lengua.

A veces es sustituido por la castellanización currículo, como en (3). Esta castellanización es válida para los dos sentidos indicados arriba.

(3) Un estudiante al culminar el sexto grado de primaria debería, por lo menos, resolver problemas de la vida cotidiana y comprender lo que lee. Esto lo contempla el currículo académico que se desarrolla en el país desde 2007 [La Prensa (Nicaragua), acceso: 6-11-2012]

La norma académica es más partidaria de utilizar la forma castellanizada.

Como habrá notado el perspicaz lector, currículum lleva tilde. Esto es así porque los latinismos asentados se acentúan siguiendo las reglas generales.

Su plural es currículums (4). Se sigue aquí la regla general para la formación del plural de las palabras terminadas en -m, que simplemente añaden una -s.

(4) Cientos de candidatos envían sus currículums a las consultoras de recursos humanos esperando ser llamados para una entrevista [Universia Chile, acceso: 6-11-2012]

No obstante, hay que tener presentes un par de consideraciones a propósito del plural de esta palabra. En primer lugar, podemos recurrir a la forma currículo y formar, en consecuencia, un plural currículos, que es la opción favorita de las Academias y la que siguió el autor del ejemplo (5):

(5) Morales afianza el proceso de descolonización con los currículos regionalizados y el Instituto Plurinacional de Lenguas [La Razón (Bolivia), acceso: 6-11-2012]

En segundo lugar, hay que tener en cuenta que la expresión curriculum vitae se mantiene invariable en plural, se escribe con cursiva (comillas si escribimos a mano) y no lleva tilde:

(6) Estamos recibiendo una montaña de currículum vitae

La razón es que la Academia decidió con la publicación de la Ortografía de la lengua española de 2010 que las expresiones latinas se debían tratar como extranjerismos. La expresión curriculum vitae admite dos pronunciaciones: [kurríkulum bíte] y [kurríkulum bítae]. Es preferible la primera, que es más sencilla y nos evita el peligro de desplazar el acento incorrectamente a la sílaba -ta-.

No es correcta la forma currícula. Las únicas formas que admite la norma del español son currículum/ currículo para el singular y currículums/ currículos para el plural. Dependiendo del uso que le estemos dando a ese currícula tendremos que optar por lo uno o por lo otro.

A partir del sustantivo currículo se ha creado un adjetivo curricular que es perfectamente correcto.

En fin, esto es otro artículo más en mi currículum.

Los sustantivos y adjetivos terminados en -m forman el plural añadiendo la terminación -s, como fórum – fórums. Son préstamos de otras lenguas. La mayoría proceden del latín, como currículum (1), ultimátum (2), referéndum (3), etc.:

(1) De este modo Edmundo pudo fotocopiar en la empresa currículums de un gran número de empleados [...] [Belen Gopegui: Lo real]

(2) Desde Moscú, en sus emisiones, bombardearon a la población española con frases que parecían ultimátums [José María Gironella: Los hombres lloran solos]

(3) Obama apoya de forma oficial la causa del matrimonio igualitario en los cuatro estados que celebran referéndums [Dosmanzanas.com, acceso: 31-10-2012]

Hay que tener en cuenta aquí que álbum constituye una excepción, puesto que forma tradicionalmente un plural álbumes (4) y no es posible el plural con -s álbums.

(4)  Los álbumes tenían hojas gruesas forradas con papel fino [...] [Ricardo Elizondo Elizondo: Pliegues en la membrana del tiempo]

Hay también entre los sustantivos y adjetivos terminados en -m préstamos procedentes del inglés, como film (5), webcam (6) y módem (7):

(5) [...] a veces voy a ver los films soviéticos solo para oír los diálogos [...] [Ricardo Piglia: Respiración artificial]

(6) Webcams en directo para seguir la llegada del huracán Sandy a Nueva York [El Huffington Post (España), acceso: 31-10-2012]

(7) Huawei sigue líder de ventas en el decreciente mercado de los módems USB [TeleSemana (Argentina), acceso: 31-10-2012]

Es importante saber que el anglicismo film cuenta también con una forma castellanizada filme que tiene un plural filmes. Puestos a usar esta palabra, es preferible la castellanización.

También hay algún arabismo, como dírham (8):

(8) ¿Para qué quiero yo ahora diez dírhams? [Ángel Vázquez: La vida perra de Juanita Narboni]

Dentro de los arabismos hallamos imam (‘predicador musulmán’), que es una excepción análoga a la de álbum, puesto que forma un plural imames (9). No obstante, es preferible usar en este caso la forma castellanizada imán – imanes.

(9) Sólo una minoría de los imames afincados en Europa ejerce un magisterio intelectual [Rocío Lardinois de la Torre: El islam, una oportunidad para Europa]

Ocasionalmente podemos encontrar también alguna onomatopeya, como cataplum, pero por lo general no habrá oportunidad de formar el plural de estas (y si por cualquier motivo hubiera que formarlo, simplemente habría que añadir -s como en el resto de casos).

Lo mejor ahora es que hagas unos ejercicios para practicar.

Nota: Los ejemplos (1), (2), (5), y (8) están tomados de CREA (Corpus de Referencia del Español Actual, Real Academia Española).

Forma el plural de las expresiones que encontrarás a continuación. Para resolver el ejercicio es útil consultar los artículos sobre plural de palabras terminadas en -s y plural de palabras terminadas en -x. Cuando termines, consulta las soluciones.

a) El delicioso boletus

b) El mix eléctrico

c) El box de salida

d) Un gran bíceps

e) Un siux

f) Una crisis inacabable

g) El caucus republicano

h) Un rictus desagradable

i) Mi ex

j) Un dúplex de 700 metros cuadrados

k) Un anís de Chinchón

l) El holandés errante

m) Una meningitis fulminante

n) Tu dosis diaria

ñ) El adiós

o) El mosquito anofeles

p) Un aerobús

q) El campus universitario

r) La nueva profilaxis

s) La cámara réflex

 

El plural de los sustantivos y adjetivos terminados en -x constituye un caso particular dentro del plural de las palabras terminadas en -s. La pronunciación de la equis en esta posición es [ks], es decir, cuando escribimos fénix o fax lo que pronunciamos es [féniks] o [fáks], respectivamente. Lo que tenemos en todos estos casos es, por tanto, una terminación -s enmascarada por la ortografía. Como la formación del plural se rige por la pronunciación y no por la grafía, tendremos que aplicar las mismas reglas que para las palabras terminadas en -s, a saber:

a) Las palabras agudas terminadas en equis forman el plural añadiendo el morfema -es, como en el ejemplo (1), donde encontramos un plural burofaxes (singular: burofax):

(1) La comunidad tendrá que costear los burofaxes enviados y las costas de abogado y procurador [Cinco Días (España), acceso: 29-10-2012]

Otro ejemplo semejante es el de fax, que al ser monosílabo funciona como palabra aguda y forma un plural faxes.

Como bien me indica Aday, existen algunas excepciones a la regla a). Podemos citar unisex, dux y ex (‘expareja’), que se mantienen invariables en plural.

b) Las palabras terminadas en equis que no son agudas se mantienen invariables en plural, como ocurre con fénix en el ejemplo (2):

(2) ¿Y cuándo mueren los fénix? [Marcial Rodríguez: Cimarrones del 60]

Otros ejemplos son el tórax – los tórax, el dúplex – los dúplex, el clímax – los clímax, etc.

No te vendría mal hacer unos ejercicios para practicar.

También les plantea dudas a muchas personas el plural de carácter, régimenespécimen. Vale la pena que lo consultes.

En las siguientes oraciones aparecen sustantivos que cambian de significado al cambiar de género. Indica si es correcto el género de las secuencias que los contienen, que son las que se destacan en negrita. Si en algún caso es incorrecto, corrígelo. Comprueba las soluciones cuando termines.

1. El frente ruso ha sido la perdición de muchos generales.

2. Tu alma es negra como la pez.

3. Este diario es famoso porque publica unas editoriales incendiarias.

4. No me gustan ni la doblez ni los engaños.

5. La maleza se acumulaba en los márgenes del río.

6. Me he comprado un telescopio para ver el cometa Halley.

7. Aquí le vamos a hacer una cura de urgencia y usted va mañana a su médico.

8. Las epidemias de cólera negra causaron una gran mortandad en la Edad Media.

9. El paciente se encuentra en estado de coma inducida.

10. Atención, señores pasajeros: Un autobús los transportará hasta el terminal del aeropuerto.

Para hacer concordar correctamente a un adjetivo con dos (o más) sustantivos, tenemos que diferenciar dos casos principales (1. y 2.):

1. Cuando el adjetivo aparece después de los sustantivos: En este primer caso el adjetivo concuerda con lo que podríamos considerar la suma de los dos sustantivos. Por lo que respecta al número, una acumulación de dos o más sustantivos va a ser siempre plural aunque cada uno de ellos individualmente aparezca en singular. En cuanto al género, tendremos que fijarnos en el de cada sustantivo, lo que da lugar a la siguiente casuística:

1.1. Los dos sustantivos son masculinos. No hay problema: el adjetivo concuerda en masculino y en plural con los sustantivos:

(1) Aquí es donde vamos guardando el oro y los diamantes robados

1.2. Los dos sustantivos son femeninos. La lógica nos dice que en este caso el adjetivo adoptará el número plural y el género femenino:

(2) Me voy a comer unas enchiladas y unas carnitas mexicanas

1.3. Hay mezcla de sustantivos masculinos y femeninos. En este caso predomina el género masculino y se mantiene, por supuesto, el número plural:

(3) No me vendrían mal una impresora y un teclado inalámbricos

2. Cuando el adjetivo aparece antes de los sustantivos: Esta no es la posición normal del adjetivo en español, por lo que no deja de tener cierta lógica que su concordancia se salga también de lo normal. Por lo general, en estos casos el adjetivo concuerda en género y número con el sustantivo más próximo, como vemos en los siguientes ejemplos:

(4) Nos explicaron la concordancia con extraordinario detalle y precisión

(5) Vivía rodeado de sus queridas hijas y nietos

 En (4) el adjetivo extraordinario adopta el género (masculino) y el número (singular) del sustantivo detalle, pero, sin embargo, se refiere tanto a este como al femenino precisión. En (5), en cambio, el género y número que predominan son el femenino plural de hijas, pero hemos de entender que también los nietos son queridos.

Por último, hay que añadir que se pueden producir excepciones a lo expuesto en el caso 1. Cuando los dos sustantivos se conciben como estrechamente relacionados y comparten el mismo género, el adjetivo puede aparecer en singular:

(6) La compra y venta especulativa de acciones no está hecha para corazones débiles

(7) Ya no soportaba el ajetreo y el traqueteo constante de aquel viaje en tren

Estas reglas son las que se aplican en la lengua escrita. En la lengua oral la improvisación y la rapidez del discurso pueden dar lugar a concordancias de lo más variadas.

Se denomina pluralia tantum a los sustantivos que solo se emplean en plural. Esta denominación no es más que la traducción al latín de ‘solamente plurales’. El singular (poco usado) de esta expresión latina es plurale tantum. Algunos ejemplos son nupcias, víveres, entendederas, gachas (comida tradicional española), hemorroides, arras, costas (‘gastos de un juicio’), entrañas, redaños, (los) Andes, carnestolendas, etc.

Curiosamente, a pesar de ser plurales, estos sustantivos se comportan como no contables. Resultan anómalas combinaciones como tres entrañasunas cuantas nupcias. En realidad, los pluralia tantum son portadores de una idea de pluralidad que no se apoya en la realidad extralingüística, sino que es interna al sistema de la lengua. Por mucho que estudiemos geología, no conseguiremos explicarnos por qué se nombran en plural los Andes, los Alpes y los Pirineos, mientras que es obligatorio el singular para el Himalaya, el Jura y el Cáucaso. La razón no tiene que ver con cómo está hecho el mundo, sino con cómo está hecha la lengua. Pero no hace falta que nos vayamos a los topónimos. No es igual el plural de (1) y (2):

(1) He pagado las multas

(2) He pagado las arras

En (1) nos estamos refiriendo a una diversidad de sanciones, cada una de las cuales se ha de pagar individualmente. En (2), en cambio, nos estamos refiriendo a un único concepto, a una cantidad que se abona como adelanto y compromiso de un pago mayor que se realizará más tarde, por ejemplo, cuando se compra una casa. Convencionalmente nos referimos a esa cantidad en plural, pero perfectamente podríamos sustituir el sustantivo arras por un sinónimo en singular:

(3) He pagado el adelanto/la fianza

De hecho, históricamente, más de un plurale tantum se ha pasado al bando de los singulares normales y corrientes. Por ejemplo, tradicionalmente se contaban entre los pluralia tantum ciertos sustantivos que designan realidades simétricas, como tijeras, alicatesbragas. Sin embargo, hoy ya está extendido el uso en singular de muchos de estos nombres, hecho que ha sido aceptado incluso en la norma, por lo que podemos utilizar con toda tranquilidad singulares como tijera, alicate o braga.

Y, por supuesto, tampoco hay que descartar que, ocasionalmente, alguno de estos sustantivos se utilice en singular. Sin ir más lejos, indagando, indagando en Internet, he encontrado ejemplos como el siguiente:

(4) ¿Qué hago? Me ha salido una hemorroide

Pues bien, aparte de desear pronta mejoría al sufrido autor de (4), solo puedo recomendarle que consulte también el artículo sobre los singularia tantum.

Estas son las soluciones al ejercicio sobre sustantivos comunes en cuanto al género, ambiguos en cuanto al género y epicenos. Yo daré algunas explicaciones para mayor claridad, pero es bastante con que indiques correctamente el grupo al que pertenece el sustantivo en cuestión. Puntúate de uno a diez.

1. Persona es un sustantivo epiceno. Es siempre de género femenino, pero se puede referir tanto a hombres como a mujeres.

2. Azúcar es ambiguo en cuanto al género (azúcar blanco, azúcar blanca). El que aquí aparezca en diminutivo es indiferente. Azúcar es un caso especial: normalmente aparece con el determinante el incluso cuando es femenino. Esto es así a pesar de que escapa las reglas que rigen el uso de determinante masculino ante sustantivo femenino (casos como el de el águilael hacha).

3. Artista es común en cuanto al género. Decimos el artista y la artista.

4. Iguana es un sustantivo epiceno. En el mundo las iguanas son machos y hembras, pero el sustantivo iguana únicamente dispone de género femenino para nombrar a unas y otras.

5. Avestruz es otro caso de sustantivo epiceno. Se dice siempre el avestruz, en masculino, independientemente del sexo del animalito en cuestión. Algunos hablantes, incorrectamente, le asignan género femenino (probablemente por un cruce con ave).

6. Es nombre común en cuanto al género. Se dice el terrateniente y la terrateniente.

7. Mar es un ejemplo clásico de nombre ambiguo en cuanto al género. Podemos decir el mar o la mar y nos estaremos refiriendo siempre a lo mismo.

8. Común en cuanto al género: el sargento y la sargento. Todas las denominaciones de grados militares se emplean como comunes en cuanto al género: el/la coronel, el/la capitán, etc.

9. Tratamientos como excelencia, alteza, señoría, etc. son epicenos. Su género gramatical es femenino, pero se pueden referir tanto a hombres como a mujeres.

10. El atleta, la atleta: común en cuanto al género.