La tilde diacrítica es la que sirve para diferenciar palabras que por lo demás se escriben igual. Esto es lo que ocurre con pares como de (preposición) y dé (verbo) o el (artículo) y él (pronombre), según vemos, respectivamente, en los ejemplos (1)-(4):
(1) [...] hay millones de familias que viven en crisis permanente [Mi Jaula de Grillos, acceso 24-3-2009]
(2) Porque en mi opinión estos premios son tan curiosos que su objetivo es que el premiado dé prestigio al premio, y no al revés [comentario de un lector en Error500, acceso: 24-3-2009]
(3) El padre vivía en casa de Pilar, en dos habitaciones de arriba [Gustavo Martín Garzo: El pequeño heredero]
(4) Él la observaba y la escuchaba [El Blog de Beatriz, acceso: 24-3-2009]
No basta con que haya dos palabras que se escriban igual pero tengan significado diferente. Para que se eche mano de la tilde diacrítica es necesario además que una sea tónica y la otra átona. Por eso no la hay en el par son (‘sonido agradable’, sustantivo) y son (del verbo ser), pues las dos tienen su propio acento prosódico:
(5) [...] escuché hacia mediados del 2004 por primera vez a Lila cantando en maya y en azteca nativo “La Martiniana”, que es un son mixteca, un poema hermoso [comentario de una lectora en Recuerdos del Día de Mañana, acceso: 24-3-2009]
(6) Buenas novelas del autor son Novela de ajedrez, Carta de una desconocida o Veinticuatro horas en la vida de una mujer [Atalanta, acceso: 24-3-2009]
Por este motivo, en la Ortografía de la lengua española de 2010 se han eliminado dos casos tradicionales de tilde diacrítica: la de los pronombres demostrativos y la del adverbio solo. La tilde no diferenciaba aquí una palabra tónica de otra átona, pues los dos miembros del par eran tónicos.
Posiblemente, el de la tilde diacrítica haya sido uno de los ámbitos que se han visto más afectados por las reformas de esta última edición de la ortografía académica, puesto que también se ha eliminado la que según las reglas antiguas se colocaba sobre la conjunción ó cuando iba entre cifras. Se pasa a escribir así, a partir de ahora, simplemente, 15 o 16.
Después de las reformas, la tilde diacrítica queda reducida a tres ámbitos, a saber:
En primer lugar, ocho pares de monosílabos (los enlaces conducen a explicaciones detalladas, también puedes hacer unos ejercicios):
a) mí – mi (pronombre personal frente a posesivo),
b) tú – tu (pronombre personal frente a posesivo),
c) él – el (pronombre personal frente a determinante),
d) sí – si (pronombre personal o afirmación frente a conjunción),
e) té – te (nombre de una planta o infusión frente a pronombre personal),
f) dé – de (verbo frente a preposición),
g) sé – se (verbo frente a pronombre personal, marca de impersonalidad, etc.),
h) más – mas (comparativo de superioridad frente a conjunción).
En segundo lugar, los interrogativos y exclamativos:
a) qué [ejercicios],
b) cuál,
c) quién, [ejercicios]
d) cómo [ejercicios],
e) cuánto [ejercicios]
f) cuán,
g) cuándo [ejercicios],
h) dónde [ejercicios].
Por último, el adverbio aún/aun. También puedes hacer unos ejercicios para el par aún/aun.
Para terminar, conviene aclarar que cuando no hay posibilidad de confusión porque no existe otra palabra homógrafa, tampoco es necesaria la tilde diacrítica. Esto es lo que ocurre con el pronombre ti, que muchos escriben erróneamente con tilde por analogía con mí y sí.
24 de marzo de 2009 a las 00:17
[...] La tilde diacrítica [...]
24 de marzo de 2009 a las 00:19
[...] La tilde diacrítica [...]
24 de marzo de 2009 a las 00:21
[...] La tilde diacrítica [...]
24 de marzo de 2009 a las 10:03
Alberto, gracias por el excelente trabajo que vienes realizando en tu ‘BLOG DE LA LENGUA ESPAÑOLA’. Te sigo desde las primeras entradas y puedo asegurarte que has contribuido a disipar algunas de mis dudas. Es un acierto el tono didáctico de los artículos, válidos no sólo para estudiantes. Cualquiera que se exprese en castellano puede enriquecerse con el seguimiento de tu ‘BITÁCORA DE UN HABLANTE DE CASTELLANO’.
Seguiré aprovechándome de tu esfuerzo.
24 de marzo de 2009 a las 19:09
Suscribo las palabras de Cecilio.
Gracias por pasar por mi casa y por aclarme por qué “son” no lleva tilde diacrítica (llevaba unos días dándole vueltas).
Salud.
28 de marzo de 2009 a las 10:42
He encontrado su pagina por casualidad. Buscando si la forma correcta era “undecima” o “decimoprimera”, el señor Google me ha traido hasta usted. Muy interesante. Enhorabuena por su trabajo
1 de abril de 2009 a las 12:13
Hola, Alberto,
menudo susto me has dado este mes que el blog ha estado en blanco. Ya pensaba que se había acabado lo bueno. Espero que haya sido de tanto corregir exámenes.
Tengo una duda. Dices que en los demostrativos y en el adverbio “solo” dices que es opcional. ¿Significa que lo pones si quieres? ¿o que solo se pone en caso de que haya verdadera posibilidad de confusión?
2 de abril de 2009 a las 03:02
Hola, gracias a todos. Ya estoy otra vez actualizando el blog. A veces se le complica a uno la vida y tiene que dejar aparcados proyectos que le interesan, como este. Ahora estoy escribiendo desde Estados Unidos. Los próximos meses los voy a pasar en Caifornia como “visiting scholar”. Saludos a todos.
2 de abril de 2009 a las 03:17
En principio se reserva para los casos dudosos, pero no creo que nadie considere falta el ponerla aunque no se dude demasiado.
11 de abril de 2009 a las 06:28
¡Hola Alberto! Además de “ti”, hay otra palabra a la que se le pone tilde muy a menudo incorrectamente, que es “fe”. No sé por qué las tengo asociadas mentalmente y siempre que veo una me acuerdo de la otra.
Es la primera vez que comento aquí, y aprovecho para darte otra vez la enhorabuena por el blog. Buena suerte en California y saludos desde el otro lado del (otro) charco.
13 de abril de 2009 a las 07:38
Hola, Nico, eso es lo que yo llamo “acentuación preventiva”: en caso de duda, acento al canto. Gracias por tu comentario y buena suerte para ti también al otro lado de este otro charco al que nos hemos venido de momento.
17 de enero de 2011 a las 15:07
La mayoría de las tildes llamadas diacríticas son en realidad tildes comunes que se marcan sobre una vocal fuertemente acentuada. No son tildes de simple distinción, pues si lo fueran, también servirían al revés de como se están utilizando. Por fortuna, no se están poniendo sobre las vocales átonas, cosa que causaría un caos de enormes proporciones.
21 de septiembre de 2011 a las 21:10
[...] Al aplicar de forma coherente esta convención, nos encontramos con que estas palabras son monosílabas. Y como es bien sabido, los monosílabos no se acentúan salvo casos de tilde diacrítica. [...]
24 de abril de 2012 a las 17:48
Muchas gracias por tu trabajo y tu generosidad que nos permite disfrutar de tu conocimiento aquí.
Mónica
12 de febrero de 2013 a las 18:08
Gracias Alberto por tus interesantes explicaciones.
Te sigo con mucho interés.
Saludos.
12 de febrero de 2013 a las 20:04
[...] escribe con tilde diacrítica siempre que es palabra tónica. Esto sucede en todos sus usos interrogativos (1) y exclamativos [...]