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Femenino de nombres de profesión: esposa de

Antiguamente existía la costumbre de referirse a la mujer por el oficio del marido. Así surgieron en el habla popular muchos femeninos de nombres de profesión a los que se daba la interpretación de ‘esposa de’:

(1) la alcaldesa

(2) la jueza

(3) la generala

Nombres como los de arriba se utilizaban para hablar de la mujer del alcalde, la del juez o la del general. En (4) encontramos un ejemplo tomado de un relato del siglo XIX:

(4) [...] largó tres discursos el alcalde; batió palmas la alcaldesa; otorgaron tres veces los concejales [José María de Pereda: Tipos y paisajes].

Se aprecia claramente que la alcaldesa es aquí la mujer del alcalde porque a este se le menciona justo antes y es quien pronuncia el discurso. Cualquiera que posea unas nociones de historia sabrá además que en el siglo XIX las mujeres no podían ejercer ese cargo.

Algunos de estos femeninos han pasado a utilizarse ya para designar a la mujer que ejerce esa profesión o cargo. Hoy, cuando hablamos de una alcaldesa, nos estamos refiriendo normalmente a la mujer que rige una ciudad. De este uso tradicional es de donde sale también el femenino jueza, que compite con la juez y que ha sido criticado a menudo, aunque no es precisamente de invención reciente.

Otros de estos femeninos, en cambio, no han cuajado como forma de referirse a la mujer que desempeña una profesión. Entre estos podemos citar generala. Como ya hemos visto en otro artículo, los femeninos de los grados del ejército utilizan la forma del masculino convirtiéndola en común en cuanto al género. Se dice, por tanto, la general.

El significado de ‘mujer de’ no se ha perdido, pero va quedando relegado por la sencilla razón de que el mundo ha tomado otro camino. Es posible que algún día quede solamente en los diccionarios como recuerdo de una época pasada.

Nota: El ejemplo (4) está tomado del CORDE (Real Academia Española: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [9 de abril de 2014]).

La pasiva refleja

La construcción pasiva refleja se denomina así porque presenta puntos en común con la construcción pasiva y con las construcciones reflexivas. Se trata de construcciones como las que encontramos en los ejemplos (1) y (2):

(1) [...] aquí se necesita gente que pueda trabajar [Felipe Santander: El corrido de los dos hermanos].

(2) [...] no se regalan armas de fuego a una dama [Eduardo Mendoza: La ciudad de los prodigios].

Se caracterizan por lo siguiente:

a) Solo son posibles con verbos transitivos

Esta es una característica que las acerca a las pasivas perifrásticas (como El delincuente fue condenado). Al igual que ocurre con estas, solamente se pueden formar construcciones pasivas reflejas a partir de verbos que toman un complemento directo. Los verbos necesitar y regalar, que son los que tenemos en los ejemplos de arriba, normalmente forman oraciones activas como (3) y (4), en las que hay un complemento directo, que destaco en negrita:

(3) El patrón necesita gente.

(4) Manolo regaló un fusil de juguete a su hermano.

Si no hay complemento directo, no hay pasiva: ni perifrástica ni refleja.

b) El verbo va acompañado de la partícula se

Esto las acerca a las impersonales con se. No le busques una función sintáctica a se. Está ahí únicamente como marca que nos avisa de que nos encontramos ante una construcción especial. Nos está dando pistas de que ha desaparecido algo: el sujeto de la activa.

c) El complemento directo de la activa correspondiente es el sujeto de la pasiva refleja

Esta es otra característica que las acerca a las pasivas perifrásticas. A partir de una oración como Manolo regala fusiles a las damas podemos llegar a pasivas perifrásticas como Los fusiles les son regalados a las damas o pasivas reflejas como No se regalan fusiles a las damas. Una y otra construcción tienen en común que lo que era un complemento directo se convierte ahora en sujeto. Podemos apreciar que se trata del sujeto porque el verbo concuerda con él en número. Es una prueba infalible. Esto queda de manifiesto sobre todo en el plural:

(5) Se buscan trabajadores.

(6) Se regalan armas de fuego.

d) No se nos indica quién realiza la acción

Para eso es para lo que sirve precisamente una oración pasiva: para apartar el foco de atención del agente y situarlo sobre la acción y su objeto. Es una característica que comparte la pasiva refleja tanto con la pasiva perifrástica como con las construcciones impersonales con se.

Además de las cuatro características anteriores, podemos proporcionar unas breves notas de uso. El sujeto de la activa correspondiente puede aparecer como complemento agente, aunque no es lo normal. En este caso, se introduce mediante la preposición por o, mejor todavía, la expresión por parte de:

(7) Se eligen representantes por los ciudadanos.

(8) Se eligen representantes por parte de los ciudadanos.

La pasiva refleja resulta más natural en español que la perifrástica y se suele preferir a esta, incluso en textos formales.

Hay que decir que se trata de una construcción enormemente compleja. Aunque los hablantes nativos la manejan con soltura y espontaneidad, suele plantear dificultades considerables a quienes aprenden el español como lengua extranjera.

La pasiva refleja está muy cercana a las construcciones impersonales con se. Tanto es así que no siempre es posible distinguir netamente unas de otra, pero de esta cuestión tendremos que ocuparnos cuando hablemos de las impersonales con se y las complicaciones que presentan.

Femenino de nombres de profesión: grados del ejército

Uno de los ámbitos en los que se ha llegado a una solución unificada para formar el femenino de los nombres de profesión es el de los grados del ejército. Para todos ellos, tomamos la forma masculina tradicional y la convertimos en común en cuanto al género:

(1) el soldado > la soldado

(2) el sargento > la sargento

(3) el capitán > la capitán

Simplemente, el masculino pasa ahora a funcionar como masculino y femenino. No cambia la terminación, pero sí que cambia el género, como podemos comprobar gracias a los determinantes y adjetivos que rodean al nombre:

(4) [...] la cobertura informativa americana de la crisis del Golfo se caracterizó por el contraste entre la soldado americana como mujer liberada y la mujer árabe cubierta de velos [Vicenç Fisas Armengol: El sexo de la violencia].

En el ejemplo (4), el determinante la y el adjetivo americana reflejan el género femenino del sustantivo soldado, que aparentemente tiene forma masculina.

En conclusión, con las denominaciones de los grados del ejército no hay necesidad de dudar a la hora de formar el femenino. Lo que antiguamente era un masculino ahora nos sirve indistintamente para los dos géneros.

Plural de palabras terminadas en -b

Los sustantivos y adjetivos terminados en be forman el plural añadiendo -s:

(1) web > webs

(2) esnob > esnobs

(3) kebab > kebabs

Como es fácil comprobar por los ejemplos, las palabras con esta terminación son préstamos de otras lenguas.

La excepción a la regla anterior la constituye club, que tiene dos plurales correctos:

(4) clubs

(5) clubes

La forma de (4) sigue la regla general. En cambio, la de (5) se aparta de este patrón, pero como tiene una larga tradición se sigue aceptando.

Lo mismo vale para los compuestos y derivados de club:

(6) cineclubs, superclubs

(7) cineclubes, superclubes

La excepción de club es la única dificultad que presenta el plural de estas palabras.

Nombres de profesión: femenino que coincide con nombre de disciplina

La formación del femenino de los nombres de profesión suele plantear dudas. A veces, nos encontramos con que ese femenino coincide con la denominación de una disciplina, arte, actividad, etc.

Prueba a poner estos nombres de profesión en femenino y verás a qué me refiero:

(1) el músico

(2) el político

(3) el físico

Para todos estos casos, la solución que se ha impuesto consiste en formar el femenino de manera normal y corriente con la terminación -a:

(4) la música

(5) la política

(6) la física

La extrañeza que pudieran producir esos femeninos en un primer momento se va disipando con el uso. Podemos (y debemos) decir tranquilamente Mi prima es químicaLas políticas lo tienen más difícil para abrirse camino en la vida pública.

Plural de palabras terminadas en dos o más consonantes

Los sustantivos y adjetivos que terminan en dos o más consonantes forman el plural añadiendo -s:

(1) stock > stocks

(2) cíborg > cíborgs

(3) holding > holdings

(4) warrant > warrants

(5) script > scripts

(6) short > shorts

No hay más que echar un vistazo a la lista de ejemplos para darse cuenta de que todos ellos son préstamos de otras lenguas, principalmente del inglés.

Hay que hacer mención especial de los que terminan en -st. Estos pueden formar el plural siguiendo la regla general:

(7) los podcasts

(8) los tests

Sin embargo, esas terminaciones -sts son, como mínimo, difíciles de pronunciar para los hablantes de español. Por eso se admite también emplear la forma del singular para el plural:

(9) los podcast

(10) los test

Forman un grupo especial las palabras que terminan en -ch. Les dedicaré un artículo propio más adelante.

Soluciones: plural de palabras terminadas en vocal + -y

Aquí tienes las soluciones al ejercicio sobre el plural de las palabras terminadas en vocal + -y. Como de costumbre, cada palabra vale un punto.

a) El cateto de tu hermano que no me venga con leyes. [Esta no tenía ningún problema].

b) Que tengo sangre de reyes en la palma de la mano. [Esta era también de calentamiento].

c) Se oían unos ayes que helaban la sangre. [Pues sí, el plural de ay es ayes].

d) Los yoqueis suelen ser pequeñitos. [Esta era complicada. Yóquey es la castellanización del inglés jockey. Forma el plural añadiendo una -s; pero además hay dos cambios ortográficos. La i griega se convierte en latina y se pierde la tilde, según lo previsto en las reglas de acentuación].

e) Desde este desfiladero veremos pasar todos los convoyes. [El plural que ha triunfado para esta palabra es convoyes. Es la forma que debemos usar].

f) ¿Por qué habéis puesto dos bueyes en el portal de Belén? [Otra facilita].

g) Dejad ya los espráis, que os vais a manchar. [Este plural se forma añadiendo únicamente -s. Tiene la dificultad de que hay que cambiar la i griega por i latina y añadirle tilde].

h) Vengo de comprar unos bocoyes para la bodega. [Si no sabías lo que significaba esta palabra, te habrá resultado más complicado formar el plural. Siempre es más difícil trabajar con palabras que no se entienden].

i) —En mi país, Balay es una marca de lavadoras. —Pues en el mío, los balayes son cestas de mimbre. [Balayes, sí señor, balayes].

j) ¿Alguien me puede explicar quiénes eran los siboneyes?

El ejercicio era más complicado de lo que parecía. Puedes repasar el artículo sobre el plural de los sustantivos terminados en vocal + y.

Ejercicios: plural de palabras terminadas en vocal + -y

En este ejercicio vamos a ocuparnos del plural de los sustantivos terminados en vocal + y. Tienes que formar el plural de las palabras que encontrarás entre paréntesis y ponerlo en el hueco correspondiente. Probablemente, no te vendrá mal un diccionario.

a) (ley) El cateto de tu hermano que no me venga con __________.

b) (rey) Que tengo sangre de __________ en la palma de la mano.

c) (ay) Se oían unos __________ que helaban la sangre.

d) (yóquey) Los __________ suelen ser pequeñitos.

e) (convoy) Desde este desfiladero veremos pasar todos los __________.

f) (buey) ¿Por qué habéis puesto dos __________ en el portal de Belén?

g) (espray) Dejad ya los __________ que os vais a manchar.

h) (bocoy) Vengo de comprar unos __________ para la bodega.

i) (balay) —En mi país, Balay es una marca de lavadoras. —Pues en el mío, los __________ son cestas de mimbre.

j) (siboney) ¿Alguien me puede explicar quiénes eran los __________?

Corre, mira las soluciones.

Plural de marcas comerciales

No hay una regla fija e inamovible para la formación del plural de las marcas comerciales. Lo que sí se puede reconocer es una tendencia que depende de la terminación de la palabra.

a) Si el nombre de la marca acaba en vocal, suele formar el plural de manera totalmente regular con una -s:

(1) Últimamente están abriendo Mangos por todas partes.

(2) Ponme dos Fantas sin hielo.

b) En cambio, los nombres de marcas que terminan en consonante suelen mantenerse invariables en plural:

(3) A mí siempre me gusta tener un par de Jaguar en reserva en el garaje.

(4) Ponme dos Macallan sin hielo.

Lo anterior se refiere a la pronunciación y no a la escritura. Teniendo en cuenta que muchos nombres de marca son extranjeros, este detalle es importante. Fíjate en este ejemplo:

(5) Cariño, ¿no encuentras los Rolls-Royce tremendamente aburridos?

Si pronunciamos la marca de coches de (5) como [rróls-rróis], entonces el plural es los Rolls-Royce. Otra cosa sería que leyéramos eso como si fuera español, o sea, [rróls-rróize] en mi variedad de español o [rróls-rróise] en casi todas las demás. Esa es una opción que siempre está ahí con la pronunciación de las palabras extranjeras.

En caso de duda, te recomiendo que te atengas al uso expuesto en a) y b); pero tampoco te sorprendas si encuentras excepciones. No son propiamente errores, sino muestras de la variación que resulta normal en una lengua con cuatrocientos millones de hablantes repartidos a lo largo y ancho de la tierra.

Soluciones: plural de palabras terminadas en -n

Aquí tienes las soluciones al ejercicio sobre el plural de las palabras terminadas en -n.

a) adoquines: es un plural perfectamente regular. Nótese el cambio en la acentuación gráfica entre el singular y el plural. Encontrarás cambios parecidos en otras palabras de la lista.

b) razones

c) regímenes: en esta palabra el acento se desplaza al formar el plural (pero no el acento gráfico, sino el acento prosódico).

d) trenes

f) especímenes: encontramos aquí el mismo tipo de desplazamiento acentual que en c).

g) trávelin: esta palabra se mantiene invariable en plural por ser esdrújula.

h) ciclámenes

i) hipérbatos: la formación del plural de hipérbaton es excepcional.

j) administraciones

Puedes solucionar las dudas consultando el artículo sobre el plural de los sustantivos y adjetivos terminados en -n. Como habrás podido ver por las soluciones de arriba, estos plurales pueden presentar alguna complicación.