Muchas personas se sienten inseguras sobre cuándo se debe escribir acerca de (junto) y cuándo a cerca de (separado). Sin embargo, no es tan difícil distinguir estas dos expresiones si nos paramos un momento a pensar.

Acerca de es equivalente a la preposición sobre. Si podemos sustituirla por esta, nos encontramos ante la variante que se escribe junta, como se puede ver en (1a) y (1b):

(1a) Debo revisar incluso mi postura acerca del neoliberalismo [Rosa María Artal: "Mea culpa", acceso: 12-1-2012]

(1b) Debo revisar incluso mi postura sobre el neoliberalismo

La expresión a cerca de, por su parte, se puede sustituir por a casi:

(2a) El presupuesto aprobado por el Consejo Rector [...] asciende a cerca de 855.600 euros [elEconomista.es, acceso: 12-1-2012]

(2b) El presupuesto aprobado por el Consejo Rector asciende a casi 855.600 euros

También anda por ahí el verbo acercar (¿Me acerca la sal?); pero no creo que merezca mayor comentario porque no es él precisamente el que nos trae quebraderos de cabeza.

Dentro del ránking de las dudas y vacilaciones ortográficas hay una que se sitúa muy arriba: la diferencia entre por qué, porque, el porqué y por que en todas sus variantes, es decir, junto o separado, con tilde o sin ella.

Vamos a empezar con la variante en dos palabras y con tilde: por qué. Esta es una combinación de una preposición (por) y un interrogativo o, a veces, exclamativo (qué). Sirve para preguntar por la causa de algo. Su uso más frecuente y más claro lo encontramos en las oraciones interrogativas directas:

(1) ¿Por qué no te casas?

Si leemos en voz alta la oración anterior, nos daremos cuenta de que el qué es tónico. Eso explica que lleve una tilde diacrítica que lo distingue de otros ques que en la oración carecen de acento prosódico.

Por qué también se utiliza en las oraciones interrogativas indirectas, como, por ejemplo:

(2) No sé por qué no te casas

Como vemos, también aquí el interrogativo qué es tónico, lo que justifica su tilde diacrítica. En la oración anterior, podemos reconocer que nos hallamos ante una interrogativa indirecta porque tenemos la posibilidad de construir la correspondiente interrogativa directa:

(3) Hay una cosa que no sé: ¿por qué no te casas?

Si tenemos claro este primer uso, también está a nuestro alcance el segundo, es decir, junto y sin tilde: porque. En el ochenta por ciento de los casos, este no es sino la contestación a un ¿por qué?:

(4) ¿Por qué no me caso? Porque no me da la gana

En el ejemplo anterior tenemos la secuencia completa de pregunta y respuesta: ¿Por qué…? Porque… Ni que decir tiene que la pregunta puede quedar sobreentendida y que nos podemos encontrar el dichoso porque sin pregunta previa, como aquí:

(5) No se casó porque no le dio la gana

Pero entonces podremos formular la pregunta correspondiente, como es fácil comprobar. Siempre que le podamos buscar un ¿por qué? a nuestro porque, querrá decir que se escribe junto y sin acento. En este uso, porque es una conjunción causal, es decir, tiene la función de introducir una oración que explica el motivo de algo.

En tercer lugar tenemos el porqué, en una palabra, con tilde y con el artículo delante. Se trata aquí de un sustantivo que procede de la lexicalización de la secuencia interrogativa que veíamos en primer lugar. Podemos parafrasearlo como el motivo. Se escribe siempre junto y acentuado y es el más fácil de reconocer gracias al artículo, que obligatoriamente lleva delante. Veamos un ejemplo:

(6) Cuando analizo el porqué de aquella ilusión óptica, hallo pronto su causa (José Ortega y Gasset: Ideas y creencias)

Como es un sustantivo a todos los efectos, podemos incluso pluralizarlo:

(7) Cuando analizo los porqués de aquella ilusión óptica, hallo pronto su causa

Es fácil cerciorarse de que, como decíamos, se puede sustituir por el sustantivo motivo:

(8) Cuando analizo el motivo de aquella ilusión óptica, hallo pronto su causa

(9) Cuando analizo los motivos de aquella ilusión óptica, hallo pronto su causa

La secuencia menos frecuente es la que se escribe en dos palabras y sin tilde: por que. La dejo para el final porque, a efectos prácticos, es la que menos dificultades nos va a plantear, ya que se presenta en pocas ocasiones. Aquí podemos tener bajo una misma forma dos estructuras sintácticas muy diferentes. En el primer caso, se trata de una preposición regida por un verbo a la que le sigue una conjunción. No se puede fundir en una palabra precisamente porque la preposición depende del verbo:

(10) El gobernador se preocupó por que el proceso electoral se desarrollara limpiamente

El verbo preocuparse rige la preposición por; preocuparse es preocuparse por algo. No es ya que el fundir la preposición con la conjunción que venga a ser como despojar al verbo de algo que le pertenece, es que si hacemos esto el significado puede modificarse radicalmente. Compara la oración (10) con esta otra:

(11) El gobernador se preocupó porque el proceso electoral se desarrollara limpiamente

Si el ejemplo (10) significaba que el gobernador puso todo su empeño en garantizar la limpieza del proceso, en (11) lo que tenemos es una conjunción causal y lo que indica es que la limpieza del proceso es causa de preocupación para el gobernador; vamos, que no tiene mucho interés en que las elecciones sean limpias. Mientras que el verbo de (10) tiene el significado de ‘ocuparse’, el de (11), en cambio, tiene el de ‘inquietarse’. Con una simple falta de ortografía le estamos dando la vuelta al significado y podemos estar calumniando a un íntegro servidor del estado (imagínate la que podemos organizar).

La preposición también puede depender de un sustantivo (12) o incluso de un adjetivo. En estos casos se mantiene la escritura en dos palabras y sin acento:

(12) Los anuncios de las compañías muestran su interés por que los colores corporativos tengan un significado simbólico (Elena Añaños y otros: Psicología y comunicación publicitaria)

La otra estructura sintáctica que se puede esconder detrás de esta grafía es la formada por la coaparición de una preposición y un pronombre relativo (13). Se trata de una forma culta y, precisamente por eso, poco frecuente. No es demasiado difícil de reconocer porque admite la inserción de un artículo, como vemos en (14):

(13) La razón por que manda el príncipe debe ser únicamente que así se lo manda Dios (Benito Jerónimo Feijoo: La política más fina)

(14) La razón por la que manda el príncipe debe ser únicamente que así se lo manda Dios

Y, por último, para terminar de volvernos locos, hay un caso que admite la grafía en dos palabras o en una, pero siempre sin acento: cuando la secuencia de marras tiene valor final, es decir, cuando indica un para qué, como en (15) y (16):

(15) Lucharé por que se sepa la verdad (= para que se sepa)

(16) Lucharé porque se sepa la verdad (= para que se sepa)

Tanto la grafía de (15) como la de (16) son correctas.

Y eso es todo. Si has llegado hasta aquí, te felicito porque has sido constante… o, espera, ¿cómo había que escribirlo?

Continuando con nuestra clásica serie junto o separado, esta semana nos vamos a ocupar de o sea, que cada vez más gente tiende a escribir —incorrectamente— junto.

O sea es una locución que equivale a es decir. Se escribe en dos palabras y, según explica la Ortografía de la lengua española (2010, pp. 343-346), entre comas. Veamos un ejemplo en el que se utiliza correctamente:

Roman Jakobson, el formalista ruso, había hablado de literaturidad, o sea, de las notas esenciales que diferencian el cuento y la novela de otros productos literarios [Enrique Anderson Imbert: Teoría y técnica del cuento]

Ni que decir tiene que si aparece en posición inicial de oración la primera coma queda sustituida por el punto o el signo de puntuación que la preceda, como aquí:

Y Troitiño voló, voló… O sea, que culebrón habemus [El Confidencial, acceso: 27 de abril de 2011]

Y lo mismo vale, mutatis mutandis, si aparece en posición final de oración.

El Diccionario panhispánico de dudas daba una versión ligeramente diferente y más complicada del uso de la coma con esta locución. Es bienvenida, por tanto, la actualización que se hace en la Ortografía, que por una vez (y sin que sirva de precedente) nos va a facilitar la vida.

[Blog de Lengua Española de Alberto Bustos, 'O sea': separado y entre comas]

Dentro de nuestra ya clásica serie junto o separado hoy le toca el turno a enfrente y en frente.

Enfrente, escrito en una sola palabra, es un adverbio de lugar que puede aparecer solo (1) o seguido de otra expresión introducida por de (2):

(1) Me desperté con la explosion y, al mirar enfrente, no había pared en mi habitación [Abc, acceso: 4-12-2009]

(2) Nadal y Murray juegan un partido de minitenis enfrente del Palacio de Mónaco [Público.es, acceso: 2-12-2009]

Con las normas de ortografía en la mano, nadie nos puede decir que sea incorrecto escribir eso mismo en dos palabras, pero hay una convención que dice que cuando se puede elegir entre escribir junto y separado es preferible hacerlo junto. Y es lo que yo te recomiendo.

La grafía en dos palabras se reserva entonces para cuando estamos hablando de la frente, la parte del cuerpo, como aquí:

(3) La mayoría de melanomas cutáneos de cabeza y cuello se localizan en frente y cara [Revista Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (2007) 29:1, p. 50]

En estos casos, por lo general será posible insertar un artículo (en la frente):

(4) La mayoría de melanomas cutáneos de cabeza y cuello se localizan en la frente y la cara

Naturalmente, también hay un enfrente del verbo enfrentar (por ejemplo, No se enfrente usted con él); pero eso ya es harina de otro costal.

Dentro de las dudas ortográficas hay una serie completa que podemos llamar junto o separado. La diferencia entre sino y si no ocupa aquí un puesto de (dudoso) honor.

La diferencia gramatical es bastante clara. Sino es una conjunción adversativa y constituye una unidad que se escribe en una sola palabra (1). En cambio, si no es la agregación de una conjunción condicional (si) y una negación (no), como vemos en (2):

(1) ITER debería demostrar no solo que la fusión existe, sino que la tecnología está preparada [Instituto de la Ingeniería de España, acceso: 7-5-2009]

(2) Si no fuera por los sindicatos, aún estaríamos trabajando jornadas de entre 10 y 16 horas, como en el siglo XIX [La Barbarie, acceso: 7-5-2009]

La única pega es que si tuvieras tan claros estos conceptos gramaticales, probablemente no estarías leyendo esta entrada.

Si no andamos muy fuertes en gramática, nuestra tabla de salvación puede ser el oído. Prueba a leer en voz alta lo que vas a escribir. Sino es átono, por lo que se apoya en la palabra siguiente para su pronunciación:

Mariano no es bombero sino trapecista

“mariáno nó és bombéro sino_trapecísta”

En cambio, en la secuencia si no la primera palabra es átona y la segunda es tónica:

Si no lo veo, no lo creo

“si_nó lo_véo, nó lo_créo”

Muchas personas dudan también sobre la escritura de asimismo, así mismo y a sí mismo. Te puede interesar pinchar en el enlace para leer esa entrada.

Una duda ortográfica que suele traerles quebraderos de cabeza a mis estudiantes (y a mucha más gente) es la diferencia entre adonde, a donde, adónde y a dónde. Unas veces se escribe junto; otras, separado; a veces, con tilde; otras veces, sin ella. Por suerte, las actuales normas ortográficas han simplificado un poco el uso de estas cuatro formas.

Las formas con tilde tienen valor interrogativo (1), (2) o exclamativo (3), (4). Es igual de correcta la grafía en una palabra (1), (3) o en dos (2), (4):

(1) ¿Adónde va la gente cuando la despiden? [Blog de Pablo Bongiovanni, acceso: 10-2-2009]

(2) Pero ¿puede saberse a dónde vamos? [Miguel Delibes: Madera de héroe]

(3) Qué barbaridad, adónde vamos a parar [Relatos de Palestina, acceso: 11-2-2009]

(4) ¡A dónde vamos a parar! Me cago en la oveja Dolly [comentario de un lector en El Bufón Digital, acceso: 11-2-2009]

También es obligatoria la tilde cuando aparecen estos adverbios en oraciones subordinadas interrogativas (5), (6) o exclamativas (7), (8):

(5) Dime adónde viajas y te diré de qué cuidarte [La Auténtica Defensa, acceso: 10-2-2009]

(6) Nadie sabe a dónde va la economía mundial [El Comercio (Perú), acceso: 10-2-2009]

(7) ¡Y mira adónde hemos ido a parar nosotros… los triunfadores! [José María Pemán, Obras completas. VI. Miscelánea, Madrid: Escelicer, p. 1454]

(8) ¡No sé a dónde vamos a parar! [¡Sueña, nuestro Planeta Tierra, acceso 11-2-2009]

Las formas sin tilde se utilizan como adverbios relativos. Si alguien no tiene muy clara la diferencia entre este tipo y el anterior, puede reconocerlos si tiene buen oído, puesto que estas formas son átonas, mientras que las anteriores son tónicas. También aquí son igual de correctas la variante en una palabra (9) y en dos (10):

(9) Los clubes y la federación no descartan llevar el autonómico a Braga, adonde acuden a entrenar [Atletismo y algo más, acceso: 10-2-2009]

(10) Siempre es bueno tener una casa a donde llevar una barra de pan [Maruxa Vilalta: Una mujer, dos hombres y un balazo]

Las antiguas reglas diferenciaban contextos en que había que escribir junto o separado. Es posible que encuentres todavía algún texto donde se explique así. Hoy ya no es necesario preocuparse de eso, que bastantes problemas tenemos con todo lo demás.

Otro artículo relacionado con este es el que trata sobre la escritura correcta de por qué, porque, el porqué y por que. Ya que estás puesto, léelo. Te interesará.

Deprisa es uno de esos adverbios que se pueden escribir juntos (1) o separados (2):

(1) Vivimos tan deprisa que confundimos el silencio con la brisa de la ciudad [El Blog de José Manuel Prieto, acceso: 4-1-2009]

(2) Yo voy a alejarme de prisa, y te recomiendo que hagas lo mismo [...] [Cibercuentos.org, acceso: 5-1-2009]

Tan correcta es una forma como la otra. No obstante, la tendencia en estos casos es a utilizar la grafía en una sola palabra. Es la que yo te recomiendo.

¿Cómo se escribe alrededor?, ¿junto o separado?

En teoría, las dos grafías son válidas:

Metido en los recuerdos, Antón llego al final del paseo y encendió su cuarto cigarrillo, se detuvo un momento y miró a su alrededor [Viaje alrededor de una Mesa, acceso: 23-10-2008 (13-1-2012: el sitio ha dejado de estar en línea)]

No es sorprendente entonces que mis recuerdos de la niñez giren al rededor de las sobremesas [...] [Menta Fresca, acceso: 23-10-2008]

En la práctica, cuando se puede elegir entre escribir en una palabra o en dos, es preferible hacerlo en una sola palabra.

Hazlo así, es mejor.

Como norma general, aparte se escribe junto. Esta palabra tiene diferentes usos. En uno de ellos es un adverbio que significa ‘en otro lugar’, ‘separado’ o incluso ‘a un lado, al margen’, como en el ejemplo (1):

(1) He tratado de dejar aparte todos los prejuicios que he ido acumulando contra el libro, leerlo, y luego formarme una opinión concreta [Tatuado en papel, acceso: 19-4-2008]

También existe la locución aparte de, que puede significar ‘además’ (2) o ‘sin contar’ (3):

(2) Eric Olhsson es diseñador gráfico y trabaja como freelance aparte de ser músico [Graficante, acceso: 19-4-2008]

(3) Aún es joven, tiene 40 años y dos meses contados, y, aparte de unos triglicéridos rebeldes, está razonablemente sano [Fibromialgia, acceso: 20-4-2008]

Estos son los usos más importantes de aparte escrito en una sola palabra. Quedan dos que solo comentaré de pasada porque no plantean tantas dudas. Hay un aparte adjetivo ‘diferente, singular’ (Ese es un caso aparte) y un aparte sustantivo, como en la expresión hacer un aparte con alguien ‘hablar con otra persona sin que se enteren los demás de lo que dicen’.

Hasta aquí llegan los usos de aparte escrito junto.

Además, ocasionalmente, pueden coincidir la preposición a y el sustantivo parte como palabras independientes en la secuencia a parte (separado):

(4) [...] el conseller Huguet quiere escuchar a parte de la sociedad digital y se va a estudiar cómo impulsar la sociedad de la información [K-Government, acceso: 8-4-2008]

Las apariciones de esta combinación son relativamente escasas. Normalmente podremos reconocerla porque admitirá que introduzcamos un artículo entre la preposición y el nombre o incluso que añadamos un artículo y un adjetivo:

(5) El conseller Huguet quiere escuchar a una parte considerable de la sociedad digital

Haz la prueba con los ejemplos (1), (2) y (3); y verás cómo no funciona.

En resumen, antes de escribir a parte separado, desconfía y compruébalo. Probablemente estás metiendo la pata.

Otros casos en los que se nos pueden plantear dudas sobre si lo correcto es escribir junto o separado son los de entorno y en torno; sobre todo y sobretodo; alrededor y al rededor; enseguida y en seguida; asimismo, así mismo y a sí mismo, enfrente y en frente; adonde, a donde, adónde, a dónde; deprisa y de prisa; etc. También te puede interesar consultarlos.

Las dos grafías enseguida (junto) y en seguida (separado) son correctas. Veamos un ejemplo de cada una de ellas:

No pude ir ayer a una lectura de Miguel Ángel Bernat en La buena vida-Café del libro, un café librería que no tardaré en visitar, vamos, que voy a ir enseguida [El Blog de Enrique Ortiz, acceso: 27-2-2008]

A los dentistas de ahora les molestan los dientes, en seguida quieren extraer las piezas [Los Diarios Rusos de Mijail Antonovich, acceso: 27-2-2008]

No obstante, en casos como este, en que se puede elegir entre escribir junto o separado, se prefiere la grafía en una sola palabra.

Otros casos parecidos, que también te puede interesar leer, son los de entorno y en tornosobre todo y sobretodo; alrededor y al rededorenseguida y en seguidaenfrente y en frentedeprisa y de prisa.